06 – Lo prohibido y lo permitido en el área de los utensilios.

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Así como se prohíbe construir o demoler en una casa, sobre el suelo y en una carpa, también se prohíbe la elaboración y destrucción de utensilios. Por lo tanto, está prohibido insertar el mango de un martillo o de una escoba. Si se lo inserta de modo permanente – se trasgrede la prohibición de la Torá y si la inserción es temporaria – se trasgrede una prohibición rabínica (Talmud Babilonio Tratado de Shabat 102(B), Shulján Aruj 313:9, 313:6). Asimismo, la Torá prohíbe armar una cama o una mesa mediante clavos, tornillos o pegamento, ya que se trata de una adhesión completa y permanente. También se prohíbe colocar la pata de una silla o de una mesa que se salió. Tampoco se puede ajustar un soporte de goma bajo la pata de una silla o una mesa, ni retirarlo.

Los sabios no sólo prohibieron reparar un utensilio, sino que por miedo a que la persona olvide que es Shabat, prohibieron tocarlo o moverlo. Por ejemplo, en el caso de un banco al que se le salió  una pata, no se lo puede mover para colocar el lado carente de patas sobre otro banco. Empero, si la reparación es complicada o si ya se empleó el banco en cuestión de esa forma antes del Shabat, no se teme que la persona se olvide y lo repare en Shabat – por lo que se lo puede mover (Shulján Aruj 313:8, Ramá 308:16, Mishná Berurá 69, Shmirat Shabat Kehiljatá 20:44).

En Shabat se permite usar utensilios que requieren de atornillado, como por ejemplo, la tapa de un frasco,  la de un salero, la de una olla a presión, una cadenita decorativa que se cierra mediante atornillado o el uso de un largavista o catalejo que se enfoca mediante el giro de sus componentes, ya que ese es el modo habitual de uso y por ende la apertura o cierre del atornillado no se considera labor. Sin embargo, está prohibido destornillar algo fijo que no se acostumbra a abrir o cerrar para su uso habitual, como por ejemplo el mango de la tapa de una olla (Sha´ar Hatziún 313:32, para Maguén Abraham la prohibición es de la Torá y para el Tur Zahav es rabínica).

En el caso de un «stender» que para subir o bajar su altura requiere aflojar una rosca, modificar la altura y volver a ajustarla, la mayoría de los juristas considera que se lo puede subir o bajar ya que ese es el modo habitual de empleo del mismo, y en cada uno de los momentos del cambio el «stender» continúa siendo apto para su uso (Aruj HaShulján 8:9, citando a Rabí Shlomo Zalman Oierbaj y Rabí Iosef Shalom Eliashiv, Yalkut Iosef 314:2).

Se permite cambiar la posición de un cochecito de bebé del modo acostado a sentado y viceversa, si el movimiento se realiza mediante ejes o bisagras. Empero, si a los efectos de modificar la posición es necesario aflojar tornillos que sujetan la cuna en el modo acostado, y retirarla para luego atornillar una sillita para el modo sentado, esto se prohíbe pues se trata de una conexión fuerte que no se modifica asiduamente (Shmirat Shabat Kehiljatá 28:50).

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