03. Dirección a Jerusalém.

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En todas las secciones del servicio, el orante puede dirigir su rostro hacia donde desee. Empero al llegar al momento más importante del rezo, cuando la persona se para ante el  Rey del universo en la Amidá, deberá dirigir su rostro hacia Jerusalém, en dirección del sitio escogido por D´s para que Su Divina Presencia repose allí.

Quien se encuentra en el extranjero, debe dirigir su rostro hacia la tierra de Israel y su corazón a Jerusalém y al sitio del Templo y su Santo Sanctórum. Si la persona se encuentra en Israel, que dirija su rostro hacia Jerusalém y su corazón hacia el Templo y su Santo Sanctórum. Si la persona se encuentra en Jerusalém, debe dirigir su rostro hacia el Templo y su corazón al Santo Sanctórum (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 30(A), Shulján Aruj 94:1).

Por lo tanto, quienes se paran en la explanada del Muro Occidental (Kotel Hamaaraví), al comenzar la Amidá,  deben dirigir sus rostros al sitio del Templo. Esto significa que quienes se encuentran en la explanada abierta deben moverse hacia la izquierda mientras que quienes se encuentran en la sección masculina techada deberán hacerlo en la misma dirección pero muy levemente.

Se acostumbra a colocar el Arca Sagrada de la sinagoga en la dirección de Jerusalém, para que quienes se paren a rezar se dirijan también en dirección a ésta. De todas maneras lo principal es rezar en dirección a Jerusalém, por lo tanto, si por causa de algún error o cuestión de fuerza mayor el Arca Sagrada no está correctamente direccionada, los orantes igualmente habrán de dirigirse hacia esta ciudad (Mishná Berurá 94:9). Si el público todo se equivoca y dirige sus rostros hacia al Arca Sagrada, es mejor no apartarse de la comunidad y pararse en la dirección que los demás lo hacen, mas hay que volver el rostro hacia Jerusalém (Mishná Berurá 94:10).

Quien no sabe cuál pared está orientada hacia Jerusalém, podrá rezar hacia donde quiera y habrá de orientar su corazón hacia su Padre Celestial (Shulján Aruj 94:3). Aunque se dé cuenta que se equivocó, no precisa volver a rezar hacia la orientación geográfica correcta.

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