11. Pedidos personales en el rezo.

https://ph.yhb.org.il/es/02-17-11/

Los sabios de la Gran Asamblea, en su inmensa sabiduría y espíritu de santidad, incluyeron en la versión original del rezo todas las aspiraciones ideales del pueblo de Israel. Cada palabra fue escogida con sumo cuidado y gran exactitud hasta elaborar una versión perfecta, por medio de la cual toda alma judía puede expresarse ante su Creador del modo más excelso.

Sin embargo, si una persona quiere agregar pedidos propios en las trece bendiciones intermedias puede hacerlo. Empero, en las tres primeras bendiciones que buscan alabar a D´s y las tres últimas que están destinadas a agradecerle no se pueden incluir pedidos personales, para que no se desvirtúe su carácter general y colectivo (Shulján Aruj 112:1, 119:1).

Los pedidos personales que se adicionan a las bendiciones del medio deben ser relativos al tema general de las mismas. Por ejemplo, si hay un enfermo en la casa, se puede pedir por su recuperación en la bendición de «Refaenu«. Si se necesita más sustento, se pide en la bendición siguiente «Mevarej Hashanim«. Quien quiere que un pariente venga a vivir a Israel, que pida en la bendición por la reunión de las diásporas. La bendición número dieciséis y última de los pedidos, «Shomea Tefilá«, es singular en cuanto a que en esta se pueden elevar todo tipo de pedidos ya que como cierra la sección de los pedidos los incluye a todos. Quien tenga un pedido particular diferente que comience esta bendición según su formato original y antes de finalizarla, que formule su petición.

No solamente está permitido agregar peticiones particulares y personales al rezo sino que en opinión de muchos juristas esto es deseable, pues los pedidos individuales que son expresados en el lenguaje propio de la persona provienen desde lo más hondo de su corazón y despiertan vivamente la concentración y la intención. Empero no conviene extenderse demasiado en los pedidos personales dentro del rezo y tampoco en la bendición número dieciséis en cuestión («Shomea Tefilá»), pues la Amidá fue redactada principalmente con las miras puestas en las necesidades colectivas y al abundar en pedidos particulares este carácter se pierde. Quien tiene un gran deseo de elevar numerosas peticiones personales puede hacerlo al finalizar las bendiciones de la Amidá, en la sección de los pedidos adicionales que inician con las palabras «Ihiú Leratzón Imrei Fí» etc. que no son parte orgánica del rezo pero sí están conectados a éste, pues el orante aún no retrocedió tres pasos y por lo tanto todavía se encuentra parado ante D´s (Shulján Aruj Oraj Jaím 119:2, Mishná Berurá 119:12).

Una persona debe especificar o detallar sus pedidos en el rezo. Por lo tanto si se pide por un enfermo, corresponde recordarlo por su nombre. A priori es bueno recordar al enfermo por su nombre y el de su padre o madre, pero si el mismo se encuentra a su lado, esto no es necesario, pues queda claro que está pidiendo por él (Mishná Berurá 119:2).

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