08. En cualquier idioma.

https://ph.yhb.org.il/es/02-17-08/

Según la halajá se puede rezar con la traducción hecha a lenguas extranjeras (Talmud Babilonio Tratado de Sotá 32(A)), empero el precepto se cumple con excelencia al rezar en hebreo que es la lengua sagrada, lengua en la que  los sabios de la Gran Asamblea redactaron las plegarias y aquella con la que D´s creó el mundo (ver arriba 15:9, esa es la halajá para el recitado del Shemá).

Según el Rif (Rabí Itzjak Alfasi) solamente quien reza con «Minián» puede hacerlo en una lengua extranjera, ya que la congregación hace que la Divina Presencia esté presente y por lo tanto, la plegaria es aceptada aunque sea recitada en ese idioma. Empero en el caso de quien reza solo, su rezo en otro idioma no es aceptado. De todas maneras, la opinión mayoritaria de los juristas es como la del Rosh (Rabenu Asher Ben Iejiel) quien considera que se puede rezar sin «Minián» en toda lengua extranjera salvo el arameo y así se sentenció finalmente la halajá (Shulján Aruj 101:4, según la regla de que la halajá es de acuerdo a la última opinión, Mishná Berurá 18).

Otra ventaja de rezar en hebreo radica en que aunque el orante no entienda lo que dice, mientras comprenda el primer versículo del «Shemá» y la primera bendición de la «Amidá«, cumple con su deber. Al rezar en otro idioma, sólo quien comprende todo el rezo cumple con su deber (Mishná Berurá 101:14, 124:2, ver arriba 1:10).

En la práctica, quien no entiende hebreo puede escoger en qué idioma rezar, por una parte es ventajoso hacerlo en el idioma que se entiende y en el cual se puede uno concentrar mejor. Por otra parte, si se reza en hebreo se tiene el mérito de elevar la plegaria en la lengua sagrada (ver Beur Halajá 101:4, Kaf HaJaím 16).

El permiso para rezar en lenguas extranjeras fue una medida temporal para atender las necesidades de quienes no entienden hebreo. Empero está prohibido organizar un servicio público que rece siempre en lenguas foráneas. Este fue uno de los errores de los reformistas, que tradujeron el rezo al alemán e hicieron que sus hijos olviden el idioma sagrado, abriendo así una puerta demasiado amplia para el abandono del judaísmo y la asimilación (Jatam Sofer Oraj Jaím 84:86, Mishná Berurá 101:13, Sridei Esh 1:9 prohíbe inclusive entonar un himno o cántico en lengua extranjera).

Esta entrada fue publicada en 17. La "Amidá" (el rezo de pie y en silencio).. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *