6 – Lavado de mitzvá.

https://ph.yhb.org.il/es/05-10-06/

A los efectos de cumplir una mitzvá está permitido realizar la ablución de manos (“netilat iadaim”), dado que no se trata de un lavado de placer. Por lo tanto los Cohanim tienen permitido lavar sus manos previo a la bendición sacerdotal (“birkat cohanim”) (ver Ramá 613:3, Shulján Aruj 128:6), pero no está permitida la inmersión ritual en la “mikve” el 9 de Av.

A la mañana tras levantarse, cada persona debe realizar la ablución correspondiente tres veces en cada mano, de manera intercalada hasta la altura de las raíces de los dedos, ya que reposa sobre éstas una energía negativa (“ruaj raá”) tras el sueño nocturno y esta puede dañar al cuerpo ingresando por sus orificios.

Una vez que haya evacuado en el excusado, volverá a realizar otra ablución de manos una sola vez en cada mano y recitará la bendición “al netilat iadaim”, ya que se trata de una ablución de mitzvá que dispusieron nuestros sabios previo al servicio de la mañana (“shajarit”). A pesar de que todos los días cumplimos con este precepto lavando toda la palma de la mano, el 9 de Av lavamos solamente los dedos, ya que para lo esencial de la ley, este lavado sirve tanto a los efectos de retirar la mala energía de las manos como de prepararlas para la plegaria matutina (Shulján Aruj 613:2).

Si bien a lo largo de todo el año, lavamos nuestras manos antes de rezar, el 9 de Av no lo hacemos porque no existe obligación alguna para hacerlo. Pero aquél que haya tocado alguna parte sucia de su cuerpo y luego quiere recitar alguna bendición o estudiar Torá, deberá lavar sus manos, ya que lo hace en pos de cumplir una mitzvá y no por placer (Mishná Berurá 613:5-6, Kaf HaJaím 6).

Surgió la duda respecto de si alguien que evacúa sin tocar sus partes íntimas, debe o no lavarse las manos. A los efectos de evitar esta interrogante, es oportuno que la persona que hace sus necesidades fisiológicas tenga contacto con alguna parte cubierta de su cuerpo, por ejemplo, donde pueda haber pequeñas gotas de transpiración, y al salir del excusado, según todas las opiniones, lave sus manos con las limitaciones correspondientes al 9 de Av, para poder así recitar la bendición posterior a la evacuación (“Asher iatzar”) en estado de santidad (Shulján Aruj 613::3, Mishná Berurá 4).

Esta entrada fue publicada en 10 - Leyes referentes al 9 de Av.. Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.