18 – Palabras de Torá en el rezo y la bendición «que proveyó todos mis menesteres».

https://ph.yhb.org.il/es/05-10-18/

La mayoría de los textos que recitamos en la sección de los sacrificios («korbanot») fueron establecidos en el Sidur por dos razones: a) como sustituto de los sacrificios que no pueden ser ofrendados por la ausencia del Templo y como preparación para la plegaria; b) a los efectos de que todo judío tenga el mérito de poder estudiar Torá escrita junto con Mishná y Talmud cada día.

Y como en el 9 de Av está prohibido el estudio de Torá, surge por lo tanto la pregunta respecto de si corresponde leer los párrafos correspondientes al orden de los sacrificios. Muchos sostienen que todo lo que pertenece al orden de la plegaria, sirve principalmente a esa necesidad, y por ende está permitido recitarlo también el 9 de Av, obrando de tal modo los sefaradim y parte de los ashkenazim. Otros opinan que el 9 de Av, una persona debe recitar aquello que está acostumbrado a recitar a diario, empero aquellas partes del orden de los sacrificios que no suele recitar cotidianamente, que no las recite el 9 de Av.

Algunos acostumbran recitar a diario capítulos de Salmos y terminan una vez al mes todo el libro. Hay quienes opinan que el 9 de Av pasado el mediodía, ya se puede recitar la porción diaria correspondiente, mientras que otros opinan que es mejor posponerla para el día siguiente (Mishná Berurá 554:7, Kaf HaJaím 20).

Una de las bendiciones matinales es la que agradece a Dios «que proveyó todos mis menesteres», la que implica de modo específico el agradecimiento por el calzado de zapatos. Si bien en el 9 de Av y en Yom HaKipurím tenemos prohibido calzar calzados de cuero, los ashkenazim y algunos sefaradim acostumbran a recitarla, ya que desde una perspectiva más amplia, la bendición implica un agradecimiento por el funcionamiento general del mundo y no por el calzado específico en ese día. Más aún, también en los días de ayuno, tenemos permitido el calzado de pantuflas que nos hacen sentir las asperezas del suelo. Y debemos sumar a ello que la noche en la que concluye el ayuno ya podemos calzar nuestro calzado habitual, por lo que el agradecimiento matinal recae sobre el uso del calzado vespertino. Sin embargo, según el Arí Hakadosh no se recita la bendición en días de ayuno, y así acostumbran a hacer la mayoría de los sefaradim.

La noche del 9 de Av se puede recitar todo el Shemá en la cama, pues los versículos son leídos y pronunciados como plegaria y no como estudio.

Esta entrada fue publicada en 10 - Leyes referentes al 9 de Av.. Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.