16 – El recitado de “Anenu”, “Najem”, la bendición sacerdotal y el “Tajanún”.

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El recitado de “Anenu” el 9 de Av es idéntico al que se reza en los demás ayunos públicos (ver capítulo 7 inciso 10). Según la usanza de los sefaradim, cada quien lo recita individualmente durante el rezo de la “Amidá” en silencio, a lo largo del ayuno, esto es Arvit, Shajarit y Minjá. Según la costumbre ashkenazí, se recita individualmente y en silencio únicamente en el servicio de Minjá.

En toda plegaria en el que se recita “Anenu”, se dispuso agregar el recitado de la oración de “Najem” (¡Consuela!) en la bendición de la “Amidá” que pide por la reconstrucción de Jerusalém (Boné Ierushalaim), empero el final de la bendición es distinto. Los sefaradim la concluyen con la expresión “que consuelas a Sion con la edificación de Jerusalém”, y los ashkenazim y judíos del Norte de África dicen “que consuelas a Sion y edificas Jerusalém”. Sin embargo, en el estilo lingüístico del “Najem”, hay frases que parecen desconectadas de la Jerusalém contemporánea, como por ejemplo, “la ciudad enlutada sin sus hijos… desierta sin quien la habite, sentada con su cabeza gacha cual mujer estéril que no dio a luz, a la que devoraron legiones y heredaron siervos extraños”. De todas maneras no nos corresponde cambiar la redacción de una plegaria redactada por nuestros sabios talmúdicos, y además por mucho que nos pese, la letra original coincide con la situación actual en el Monte del Templo. Más aún, si comparamos la situación presente con lo que debería ser la Jerusalém capital del mundo, cúspide de la belleza y alegría de todos los pueblos, podemos considerarla todavía desierta y destruida.

No se recita “Tajanún” desde el servicio de Minjá en vísperas del ayuno y a lo largo de todo el 9 de Av, dado que esta fecha es llamada por Lamentaciones como “moed” (asamblea o reunión N.del T.), que es el vocablo empleado por la Torá para señalar las diferentes fiestas bíblicas, tal como está escrito (Lamentaciones 1:15) “Convocó a una asamblea contra mí para aplastar a mis jóvenes guerreros” (Shulján Aruj 559:4). La idea es que “moed” alude a un tiempo especial y si nuestra conducta es digna de merecimientos, se transformará en tiempo festivo, mientras que si no lo es, se transformará en tiempo de dolor y luto.

Hay quienes acostumbran a suprimir la bendición sacerdotal en el servicio de Shajarit, tal como está escrito (Isaías 1:15): “Y cuando extendáis vuestras manos, ocultaré Mis ojos de vosotros”, por lo que de la misma manera que un Cohen que está de duelo no bendice a la congregación pues no está contento ni puede pronunciar la palabra “shalom”, asimismo los Cohanim, el 9 de Av, según los ashkenazim y parte de los sefaradim no la recitan. Hay costumbres según las cuales los Cohanim recitan la bendición sacerdotal en el servicio de Shajarit, como por ejemplo entre los kabalistas de Jerusalém y en general es bueno que cada comunidad continúe con su tradición. En el servicio de Minjá, según todas las opiniones, los Cohanim bendicen a la congregación (ver Kaf HaJaím 559:30, Torat Hamoadim 10:17, ver arriba capítulo 7 inciso 12).

Se acostumbra a recitar todos los servicios con tono de doliente, con moderación, voz débil y sin piezas de canto litúrgico (Ramá 559:1).

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