13 – El horario del banquete

La costumbre más extendida es celebrar el banquete de Purim después del mediodía, una vez concluido el servicio de Minjá. Esto se debe a que hasta el mediodía, la gente está ocupada cumpliendo con los preceptos de envío de porciones al prójimo y entrega de presentes a los pobres, amén de abundar en expresiones de amistad y afecto hacia amigos y familiares. Al llegar el mediodía lo correcto es rezar Minjá antes del banquete, ya que de iniciarse éste antes, se teme que por efecto de la embriaguez el servicio no se pueda realizar.

Hay quienes acostumbran a demorar el banquete y lo inician sobre la hora de la puesta del sol, de modo tal que la mayor parte del banquete lo celebran en horas de la noche. Hay juristas que criticaron esta costumbre, arguyendo que el banquete es preceptivo celebrarlo en Purim mientras que una vez que salen las estrellas, ya se considera un nuevo día. A esto hubo quienes respondieron que todo va según la hora del inicio, y por cuanto que el banquete se inició en Purim, la continuación del banquete en horas de la noche se considera también correspondiente a Purim. Lo mismo ocurre en lo referente a las leyes de la bendición después de la ingestión de alimentos, el «birkat ha Mazón«, ya que si se inició la comida durante el día y se concluyó tarde en la noche, se recita igualmente el agregado de «Al Hanisim«. Además, en el caso de las ciudades no amuralladas al concluir en éstas el día, está comenzando Purim en las amuralladas, por lo que corresponde igualmente alegrarse. De todas maneras a priori es mejor comenzar con el banquete en pleno día y en caso de que se prolongue hasta después de la salida de las estrellas no hay problema, ya que la principal parte del banquete la cumplieron de día.

Hay quienes dicen que es mejor apurarse y cumplir con el banquete en horas de la mañana, de modo tal que quien se embriaga tiene tiempo de despabilarse hasta el servicio de Minjá por la tarde, empero la costumbre más extendida es iniciar el banquete pasado el mediodía.

Es bueno dedicarse un rato al estudio de la Torá antes de iniciar el banquete, tal como está escrito en el Libro de Esther (8:16): «Para los judíos hubo luz y gran alegría» lo cual fue interpretado por nuestros sabios que la luz hace referencia a la Torá y en virtud del estudio de la Torá se puede alcanzar la alegría completa (Ramá 695:2).

Quien sepa que de embriagarse ya no podrá recitar el rezo de Minjá o de Arvit, según la opinión mayoritaria de los juristas que no deberá embriagarse (————-). Empero Maran, el Rav Kuk de bendita memoria, escribió que quien bebe en Purim cumple con un precepto y quien está ocupado cumpliendo con un precepto, está exento en ese momento de cumplir con otro (Oraj Mishpat Hashmatot 7).

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