16 – Los disfraces y la prohibición de la Torá de que un hombre vista ropa de mujer y viceversa

Muchos acostumbran a disfrazarse en Purim, y si bien esta costumbre no tiene bases en el Talmud y no figura como deber festivo entre los sabios de las últimas generaciones, de todas maneras se le han dado diferentes explicaciones. La primera es que el disfrazarse, lleva a que la gente se ría y se incremente la alegría de Purim.  Además, el hecho de que una persona se vista de una manera no habitual, le ayuda a manifestar su amor y su camaradería hacia los demás. Otra explicación sostiene que las diferentes vestimentas que nos cubren a diario, actúan como factor divisivo y separatista entre las personas, mientras que el disfrazarse en Purim contribuye a hacer caer las barreras interpersonales y así generar un sentimiento de unión. Otra idea es que mediante los disfraces, nos damos cuenta hasta qué punto estamos influidos por la exterioridad y ello contribuye a que contemplemos la interioridad que se revela en Purim. Otro de los mensajes que encierra el disfrazarse, es que un judío aunque esté vestido con ropajes gentiles, en su interioridad se mantiene completamente fiel a su origen, tal como aprendemos de la historia de Purim.

El Maharí Mintz en su respuesta número 16, sostiene que en Ashkenaz grandes rabinos y sus familias se disfrazaban, hombres con ropas de mujer y mujeres con ropa de hombre y recalca que no corresponde reprenderles por cuanto que la prohibición de la Torá, de que hombres y mujeres no intercambien atuendos, se aplica cuando la finalidad es licenciosa, empero en Purim la finalidad es cumplir con el precepto de alegrarse. El Ramá (696:8) confirma que tal es la costumbre aceptada.

De todas maneras, la mayoría de los juristas prohíbe que hombre se disfrace de mujer y viceversa (Bait Jadash Ioré Deá 182, Tur Zahav 4). En base a estas sentencias, muchos de los sabios de las últimas generaciones sostienen, que se debe reprobar a quienes se disfracen con ropas del otro sexo y así es correcto proceder. Hay quien dice que si sólo se puso una prenda del sexo opuesto, mientras que los restantes ropajes permiten reconocer su género original, no se le debe prohibir (Prí Megadim).

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