01 – Un obrero que no tiene para comer

Quien no tiene para comer durante la festividad tiene permitido trabajar en Jol HaMo’ed. Esto se debe a la propia naturaleza de la prohibición que, según hemos explicado, pretende liberarnos de preocupaciones y molestias, de manera que estemos libres para alegrarnos en la festividad por medio de las comidas y del estudio de la Torá. El que carece del sustento mínimo, se halla sumido en la angustia y no podrán regocijarse. Por lo tanto, una persona en esta situación tendrá permitido trabajar para poder adquirir los alimentos necesarios para su familia, esto es, pan, carne y vino. Para el resto de la comida festiva, sin embargo, se prohíbe trabajar (Shulján Aruj 542:2).

El dueño de un comercio tiene permitido dar trabajo a quien no tiene para comer. Por ejemplo, el dueño de una empresa textil puede dar trabajo de costura en Jol HaMo’ed a una persona que no tiene para comer. Si bien el dueño de la empresa textil se verá beneficiado económicamente, mientras que la intención primordial sea la de dar trabajo a un obrero para que pueda comprar alimentos para la festividad (esto es, de no mediar esta situación no lo habría contratado) – estará permitido (Talmud Babilonio Tratado de Mo’ed Katán 13(A), Shulján Aruj 542:2). Asimismo, en caso de necesidad se permite llevar a cabo actividades comerciales para de esa forma proveer de trabajo a un obrero que no tiene para comer (Shulján Aruj 539:12, Mishná Berurá 42).

Quien no tiene para comer y puede recibir tzedaká (caridad) para adquirir alimentos para la festividad, puede trabajar en Jol HaMo’ed porque es una virtud el poder prescindir de la tzedaká. No se habrá de obligar a esta persona necesitada a vender sus muebles o enseres personales para de esa manera evitar trabajar en Jol HaMo’ed, sino que, en virtud de carecer de dinero para adquirir productos básicos para su familia, tendrá permitido trabajar para ganar el dinero necesario para la compra de los alimentos indispensables para las comidas festivas. No obstante, quien tiene la posibilidad de adquirir lo necesario para las comidas festivas a cuenta del crédito que le da su banco, o si puede recibir fácilmente un préstamo, – tendrá prohibido trabajar.

Solamente si se trata de una persona que por principio jamás toma dinero prestado o tiene el recaudo de no tener balance en rojo en su cuenta bancaria, aunque el banco le conceda crédito, – podrá trabajar en Jol HaMo’ed para adquirir sus alimentos para las comidas festivas.

Índice de halajot en el capítulo

Índice de capítulos

Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
Ordenar ahora