12 – La sinagoga, la escuela y la baranda en el techo

Se prohíbe construir una sinagoga en Jol HaMo’ed. Incluso cuando el público carece de un sitio apropiado donde rezar y por medio de los trabajos podrán completar la obra y rezar en esta durante la festividad – con todo, se prohíbe su construcción por cuanto que esta requiere de labores profesionales que se permiten únicamente en caso de necesidad corporal (Ramá 544:1. Ver arriba 11:18 de qué modo se puede construir por medio de un gentil).

En el caso de un público que se encuentra rezando en una sinagoga en la cual ocurrió un desperfecto en el sistema eléctrico o en el aire acondicionado que les provoca malestar – se permitirá repararlo por medio de una labor profesional, por cuanto que ya comenzaron a rezar en la sinagoga y sufren en virtud del desperfecto por lo que la reparación entra en la categoría de necesidad corporal en la festividad (Shmirat Shabat Kehiljatá 68:9, nota 27 y 30).

Tal como se prohíbe construir una sinagoga en Jol HaMo’ed, de igual manera se prohíbe construir o reparar escuelas y demás edificios públicos, ya que su construcción implica la realización de una labor profesional que en Jol HaMo’ed se permite únicamente en caso de surgir una necesidad corporal.

Cuando resulta necesario efectuar reparaciones edilicias o mobiliarias en el instituto educativo, o si es necesario pintar las paredes y en caso de posponerse las obras para después de la festividad los alumnos perderán de estudiar Torá, o no podrán estudiar en las aulas o la casa de estudio – se permitirá realizar las obras en Jol HaMo’ed por tratarse de labores destinadas a evitar una pérdida. Empero, de ser posible, corresponde efectuar las obras empleando un obrero judío que no tiene para comer en la festividad o en su defecto uno gentil, y además, habrán de esmerarse en realizar las obras discretamente (Sdei Jemed Maarejet Jol HaMo’ed 2, Mishná Berurá 543:1, Shmirat Shabat Kehiljatá 67:3-4).

Cuando a una terraza se le cae la baranda durante Jol HaMo’ed, de ser posible cerrar sus accesos para que las personas no suban durante la festividad y no se pongan en peligro – se permitirá volver a colocarlo únicamente por medio de una labor amateur, pues ya aprendimos que en Jol HaMo’ed se permite realizar labores amateurs para menesteres preceptivos y colocar la baranda al techo es un precepto. En caso de no ser posible cerrar la terraza y de que se tema que quienes asciendan a esta corran peligro, estaremos ante una situación de precepto cuyo momento de cumplimiento pasa y por lo tanto se permitirá colocar la baranda por medio de una labor profesional (Shulján Aruj 540:1, Beur Halajá ‘וכן אם’).

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Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
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