02 – Modificaciones en el rezo en los Diez Días del Retorno.

https://ph.yhb.org.il/es/15-05-02/

Dado que quien se dispone a rezar la Amidá debe verse a sí mismo como quien se presenta ante el rey, en estos diez días debe recordar en sus plegarias la Soberanía Divina que se revela cuando Hashem juzga a Su creación. Si la persona no recuerda esta cuestión en sus plegarias, parecería que reza automáticamente sin prestar atención a la manifestación de Su Reinado en los días en cuestión. Por ello, los sabios establecieron que la tercer bendición de la Amidá la culminemos con las palabras «HaMelej HaKadosh» («El Rey Santo») en vez de «HaE-l Hakadosh» («El D´s Santo»). De la misma forma, la bendición por la restitución de los jueces de antaño la culminamos con las palabras «HaMelej Hamishpat» («El Rey de la justicia») en vez de «Melej Ohev Tzadaká Umishpat» («El Rey que ama las buenas acciones y la justicia»).

En el caso de quien se equivoca y en la tercera bendición dice «HaE-l Hakadosh» y no alcanza a corregirse mientras lo pronuncia, debe volver al inicio de la Amidá. Esto se debe a que las primeras tres bendiciones de la Amidá son una misma unidad y quien se equivoca en una de estas vuelve al inicio del rezo. Si una vez concluida la Amidá la persona duda si dijo «HaE-l Hakadosh» o «HaMelej Hakadosh», dado que está habituada a la primera versión es muy razonable suponer que es lo que dijo y por ende debe volver a rezar. Empero, si en la proximidad del momento en que debía decir «HaMelej Hakadosh» pensó en la cuestión, o si recordó agregar el suplemento «Mi Jamoja» («quién es como Tú») y luego de pasar un lapso de tiempo dudó, se asume que recordó decirlo correctamente y no debe volver a recitar (Tur Zahav 422:1, Mishná Berurá 582:4).

En caso de quien se equivoca en la bendición por la restitución de los jueces («Hashiva Shofteinu») y al finalizarla dijo «Melej Ohev Tzdaká Umishpat» en vez de «HaMelej Hamishpat» y no lo  corrigió mientras recitaba, según la usanza de parte de los sefaradíes no cumplió con su deber ya que no recitó la versión de los «Días Solemnes». Por lo tanto, si aún no terminó la Amidá debe volver a la bendición en cuestión, culminarla como corresponde y continuar desde allí hasta el final de la misma. En caso de ya haber terminado la Amidá debe repetirla, poniendo la condición de que si no debía rezar de nuevo se trata de una plegaria voluntaria o «nedavá» (Shulján Aruj 118:1, Iejavé Da´at 1:57). De acuerdo a la usanza ashkenazí y parte de los sefaradíes, aunque haya dicho «Melej Ohev Tzedaká Umishpat», a posteriori, cumplió con su deber por cuanto que en esa versión se hace mención a la palabra «Melej» (Rey) por lo que si no corrigió durante el recitado, no precisa volver (Ramá 118:1, Ben Ish Jai Nitzavim 19, Kaf HaJaím 1). Dado que esta es la usanza de la mayoría de los judíos, así debe actuar quien desconoce a ciencia cierta cuál es su tradición familiar.

En los Diez Días del Retorno, se agregan también cuatro adiciones suplementarias en la Amidá: «Zojrenu Lejaim» («Recuérdanos para la vida») en la primer bendición, «Mi Jamoja» («Quién es como Tú») en la segunda bendición, «Ujtov Lejaim» («Inscríbenos para la vida») en la decimoctava y «Besefer Jaím» («En el libro de la vida») en la última. En caso de omisión por olvido, no se regresa (Shulján Aruj 582:5).

En los Diez Días del Retorno se acostumbra a recitar la plegaria «Avinu Malkeinu» («Nuestro Padre, Nuestro Rey») en los rezos de Shajarit y Minjá, tal como se explicará en el inciso 6.

Esta entrada fue publicada en 05 - Los Diez días del Retorno (teshuvá). Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *