06 – Las costumbres de los Diez Días del Retorno.

Se acostumbra a recitar «Avinu Malkenu» tanto en el rezo de Shajarit como en el de Minjá tras la repetición del oficiante. Esta plegaria posee mucha fuerza ya que en ella nos dirigimos ante Hashem de las dos maneras en que nos relacionamos con Él, como hijos ante un padre y como siervos ante un rey. El Talmud cuenta (Tratado de Ta´anit 25(B)) que una vez se decretó un ayuno en virtud de que no llovía y rezaron abundantemente mas no llovió hasta que Rabí Akiva se paró en la tarima y dijo: «Nuestro Padre, Nuestro Rey, no tenemos soberano alguno más que Tú. Nuestro Padre, Nuestro Rey, por Tu causa apiádate de nosotros»; y de inmediato se desataron precipitaciones. En virtud de su importancia, esta plegaria suele ser recitada de pie y muchos acostumbran a abrir el arca sagrada.

Aunque en la plegaria pública estén participando un novio o uno de los involucrados en una circuncisión en virtud de cuya presencia se omite el Tajanún, se recita igualmente «Avinu Malkenu» (Ramá 602:1). También quien reza solo puede recitar «Avinu Malkenu» (Beer Heitev 602:1, ver Da´at Torá 684:1).

De acuerdo a la usanza del Arí Z»l, la mayoría de las comunidades acostumbran a recitar por la mañana el salmo 130, «Cántico de las ascensiones, desde las profundidades Te he invocado, oh Eterno» entre los Cánticos de Alabanza («Psukei Dezimrá») y el «Barjú» previo a la recitación del Shemá y sus bendiciones. De acuerdo con la versión yemenita (Báladi) y la usanza de algunas congregaciones ashkenazíes, no se recita este salmo para no interrumpir entre los Cánticos de Alabanza y las bendiciones de la recitación del Shemá (ver Mishná Berurá 54:4).

Está permitido celebrar casamientos en los Diez Días de Retorno, si bien algunos de los grandes maestros ashkenazíes escribieron que no se deben realizar bodas en estos días ya que esto atenta contra la atmósfera de sobriedad que corresponde infundir (Maté Efraím 602:5, Kitzur Shulján Aruj 130:4). En las congregaciones sefaradíes no se acostumbra en absoluto observar esta limitante y en otras congregaciones ashkenazíes se celebran bodas en estos días. Por lo tanto, no se debe evitar fijar una fecha de matrimonio en los Diez Días de Retorno. En cierta forma es inclusive beneficioso ya que esto permite llegar a Yom Kipur tras haber cumplido un precepto importantísimo. Sin embargo, en estos días se debe poner más hincapié en el cuidado de las reglas del recato (Sdei Jemed Maarejet Rosh Hashaná, Melamed Lehoil Even Haezer 1).

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