10 – Reglas generales respecto de los diferentes niveles de expiación.

La completa expiación, esto es, que la persona logre limpiar por completo su pecado al grado que no quede del mismo resquicio alguno,  es un tema complejo que depende de la gravedad de la inconducta así como de la magnitud del retorno. Por ejemplo, en el caso de un precepto positivo no cumplido, mediante una teshuvá completa se puede llegar rápidamente a una total expiación mientras que en el caso de un grave pecado que implica la profanación del Nombre Divino, este se expía por completo únicamente mediante teshuvá, Yom Kipur, sufrimientos y la misma muerte.

Además, es menester agregar que el retorno común es aquel originado en el temor al Castigo Divino en este mundo y en el venidero, o en el temor de que la recompensa en ambos mundos se vea disminuida. Dado que en virtud del retorno motivado por el temor los pecados premeditados se transforman en involuntarios, a fin de que este tipo de trasgresión sea expiada es necesario que medien el arrepentimiento, el dolor y los padecimientos en medida proporcional a la magnitud de la inconducta. Durante la Edad Media muchos acostumbraban a ayunar reiteradamente así como a infligirse restricciones físicas para que la expiación sea completa. En la medida que la persona incremente su ahínco en el estudio de la Torá, de más tzedaká y refuerce sus acciones altruistas requerirá menos padecimientos para limpiarse (Sha´arei Teshuvá 4:11). Si la persona pecó profanando el Nombre Divino, deberá abundar en actos que impliquen la santificación de este y de la Gloria Celestial (Sha´arei Teshuvá 1:47, 4:16).

Por encima de este nivel, existe el retorno cuyo móvil es el amor  a D´s y la identificación con los Ideales Divinos y la preocupación por la generalidad del pueblo de Israel. Este tipo de teshuvá se lleva a cabo mediante el estudio de la Torá con la finalidad de reparar al mundo a la luz de sus principios, la entrega de tzedaká y la realización de acciones altruistas que tienen por cometido la rehabilitación económica de los necesitados, el asentamiento en la tierra de Israel, la santificación del Nombre Divino y demás cuestiones que acercan la redención y la inmanencia de la Divina Presencia. Quien retorna de esta manera, incluso sus acciones premeditadas se transforman en méritos y por ende su expiación es completa. Empero, quien retorna a D´s por amor, muy a menudo puede no alcanzar este nivel completamente por lo sublime de la cuestión y necesita también retornar por temor agregando restricciones físicas. Lo mejor para la persona es que oriente estas restricciones al estudio intensivo de la Torá, mantenga un estilo de vida moderado y done más generosamente.

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