08- Quitar manchas y polvo en Shabat.

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Tal como vimos en el inciso tercero la labor del lavado de ropa se lleva a cabo principalmente mediante agua u otros materiales. Sin embargo, aún cuando no se emplee agua, está prohibido quitar manchas de una prenda mediante un frotado similar al que se emplea en el lavado normal; empero, se permite quitar la mancha de un modo diferente al habitual («Shinui»). Es menester puntualizar que hay dos tipos de manchas; las tenues y las severas.  Las manchas tenues se permite quitarlas mediante un cambio menor respecto a la forma habitual de lavado, mientras que en el caso de las manchas severas,  en caso de necesidad, se permite quitarlas de un modo completamente diferente al habitual. Pasamos a explicar:

Una mancha tenue en la vestimenta es aquella que no impedirá al dueño de la prenda salir a la calle. Los sabios prohibieron quitarla frotando la prenda de un modo similar al del lavado a mano, pero si se lo frota de un modo diferente esto estará permitido. Por lo tanto, se permite quitar una mancha tenue mediante una raspada de uña o cuchillo. Si se detiene por unos segundos se podrá dar otra raspada, pues las interrupciones hacen que la acción no se parezca al lavado de ropa. Asimismo se podrá quitar la mancha mediante una pasadita con un trapo seco o pañuelo, y de ser necesario tras una interrupción de un par de segundos se los podrá volver a pasar sobre la mancha. Esto se debe a que mientras no se frote de modo continuo no se está quitando la mancha de un modo similar al frotado del lavado de ropa.

En caso de que la mancha sea severa, al punto de que el dueño de la prenda tendrá cuidado de no salir con esta a la calle, no se permitirá quitarla mediante raspado o pasando un trapo húmedo, pues ésta es la manera habitual de quitar manchas durante los días de la semana. Algunos juristas medievales sostienen que esto está prohibido por la Torá. Sin embargo, en caso de que la mancha se retire de un modo radicalmente distinto al habitual, los juristas están divididos en su opinión respecto de si quitarla estará o no prohibido rabínicamente, y en caso de necesidad podemos actuar conforme a la opinión más flexible. Por lo tanto, en caso de necesidad se permite quitar la mancha de un modo radicalmente diferente al habitual, como por ejemplo, frotando el cuerpo contra una puerta, un ropero o una cama a la altura de la mancha. Otra forma permitida sería raspando o masajeando el cuerpo a la altura de la mancha, de un modo tal que no se asemeje en lo más mínimo a la acción de frotar una prenda para quitarle una mancha. En caso de que la mancha sea gruesa, se la podrá quitar en su mayor parte raspándola con la uña o un cuchillo o pasándole un trapo. Todo esto se permite a condición de que no se quite la mancha en su totalidad; el resto se podrá quitar de un modo radicalmente diferente al habitual.

Si la prenda se manchó de polvo no se lo podrá quitar de un modo habitual sacudiendo la prenda o aplicándole golpes o frotándola, empero, se puede golpear la prenda con el dedo mayor pues se  trata de una manera de hacerlo radicalmente diferente a la habitual. Cuando el sofá se ensucia de polvo se lo puede golpear para quitarlo, pues el sofá no es importante como una prenda que al estar sucia resulta embarazoso salir con ésta a la calle, y por ende limpiarlo no se considera una acción de lavado. Empero, frotar el sofá de la misma manera en que se frota ropa al lavarla – está prohibido.

En caso de que sobre la prenda se encuentre depositado algún tipo de suciedad no adherida al tejido, retirarlo no se considerará una acción de lavado. Por lo tanto, está permitido quitar de la prenda una pluma, algodón o hilos etc. (Ramá 302:1, Shmirat Shabat Kehiljatá 15:33).

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