10- Coser.

La labor de coser consiste en unir paños de tela, tejido o cuero, unos a otros tal como fueron cosidos en el Tabernáculo. Mediante la labor de coser se unen objetos blandos unos a otros, mientras que mediante la labor de construir se unen objetos duros.

Todo aquél que cose dos puntadas permanentes trasgredió la prohibición de la Torá de no coser, y si cosió de manera tal que las puntadas no han de perdurar – trasgredió una prohibición rabínica (Talmud Babilonio Tratado de Shabat 74(B), Mishná Berurá 340:27).

Asimismo, está prohibido tirar de un hilo que comenzó a deshilacharse en la prenda. Si la jalada del hilo resulta permanente – la trasgresión será de la Torá, mientras que si perdura poco tiempo será rabínica (ídem 75(A), Shulján Aruj 340:6). En el caso de un botón que se aflojó está prohibido tirar del hilo que lo une a la prenda para reforzarlo (Shmirat Shabat Kehiljatá 15:71).

Se permite unir una parte de una prenda con otra mediante botones, presillas, cierres o velcro. Aunque la intención sea que permanezcan cerrados por un largo tiempo – esto no está prohibido puesto que estas uniones fueron diseñadas desde un principio para ser abiertas y cerradas, por lo que no implican ni rasgado ni costura. Del mismo modo, al abrir o cerrar una ventana no se trasgrede las prohibiciones de construir y destruir.

Se permite tirar del cordón de un abrigo o un sombrero para cerrarlos pues así no se cose sino que es la forma habitual de uso de la prenda, amén de que el hilo no está cosido a la prenda sino que posee un amplio espacio para correr. Asimismo está permitido tirar de una cuerda o hilo que pasa entre ojales en el borde de una prenda para achicarla (ver Shulján Aruj 340:7).

Se permite unir dos partes de una prenda mediante alfileres de gancho pues esta unión no se asemeja a una costura. Hay quienes lo prohibieron pero la halajá es según la opinión de quienes lo permiten. Quien se abstenga de colocar un alfiler de gancho por tiempo prolongado (es decir en forma permanente) será bendecido. Empero, un broche decorativo se puede poner en la prenda, aunque sea por tiempo prolongado, pues no une dos telas una con la otra.

Así como la costura está prohibida por la Torá, también prohíbe pegar o adherir pues se trata de una labor derivada de la primera. Por lo tanto, está prohibido pegar papeles o telas entre sí. Si la adhesión perdura la prohibición será de la Torá y si se mantiene por poco rato será rabínica (ver Sha´ar Hatziún 303:68).

Asimismo, la Torá prohíbe engrampar papeles pues las grampas unen los papeles mediante dos orificios lo cual se asemeja a una costura fija de dos puntadas. Sin embargo, se puede unir dos papeles mediante un clip ya que éste los adhiere exteriormente y no desde su interior.

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