09- El doblado del talit (manto de oración) en Shabat y otras leyes.

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Los sabios prohibieron doblar la ropa de un modo exacto en Shabat, pues el hacerlo se preserva la forma de la prenda la cual podrá ser vestida sin arruga alguna, por lo que esta acción se ve como una reparación de la misma. Sólo se podrá doblar en el caso de una prenda blanca y nueva que puede ser doblada por una sola persona sin mediar la ayuda de otra, siempre que lo haga para ser vestida en ese mismo Shabat por carecer de otra vestimenta (Talmud Babilonio Tratado de Shabat 113(A)). En virtud de esta regla hay juristas que prohibieron doblar el talit  tras concluir el servicio ya que no se ha de vestir nuevamente ese mismo Shabat. En caso de que el talit ya no sea nuevo también está prohibido doblarlo pues en ese caso el pliegue es más significativo (Jaié Adam 44:24). Esta es la usanza de algunos de los que cumplen con esta regla de manera meticulosa.

Por otra parte, algunos de los juristas medievales (Orjot Jaím) son de la opinión de que el modo de doblar que los sabios prohibieron ya no se aplica en nuestros días, pues en el pasado se empleaba una suerte de prensa de ropa que fijaba los dobleces y esta labor era comúnmente realizada por dos personas. Por ello, cuando autorizaron doblar el talit lo condicionaron a que la acción sea realizada por una sola persona. Empero, nuestro modo actual de doblar la ropa no es tan significativo y no se ve como mejoramiento o reparación de la prenda, por lo que se permite doblar el talit por sus dobleces habituales al concluir el servicio. Este doblado no se trata tampoco de una acción realizada en Shabat para la semana. Más aún, se debe tener cuidado de no deshonrar el talit con el que se cumple un precepto dejándolo sin doblar, ya que esto implica una suerte de deshonra al sagrado día. Así como se permite hacer esta acción, en este día también se puede acomodar el sofá de la sala aunque no se tenga la intención de tomar asiento sobre éste dado que al hallarse fuera de sitio se estaría despreciando al Shabat. Es así que algunos de los juristas de las últimas generaciones sentenciaron que se puede doblar el talit del modo habitual (ver Kaf HaJaím 32, Aruj Hashulján 302:12, Or Letzión II 24:3).

La opinión intermedia, que es la mayoritaria en el seno de los juristas, indica que se puede doblar el talit mas no según sus dobleces habituales ya que la prohibición de doblar ropa en Shabat recae únicamente sobre prendas que son dobladas según sus dobleces fijos; en cambio si se pliega la prenda sin seguir los dobleces marcados por la plancha –  la acción no se asemeja a la labor prohibida por lo que se permite. Esta es la halajá principal (Shulján Aruj 302:3, Mishná Berurá 302:18, Ben Ish Jai Segundo Año Vaieji 13, Shmirat Shabat Kehiljatá 15:49, Iejavé Da´at 2:40). Es de remarcar que en la práctica, los mantos de oración que compramos actualmente vienen con dobleces marcados que es muy difícil de seguirlos exactamente a la hora de doblarlos, por lo que se puede acomodar el talit de modo habitual tras concluir el servicio ya que no se siguen exactamente los dobleces del planchado original.

Un sombrero que se aplastó se lo puede acomodar en Shabat pues se trata de un arreglo sencillo y no se lo considera la reparación de un utensilio llevada a cabo en este sagrado día (Shmirat Shabat Kehiljatá 15:50).

Los juristas debatieron respecto de si se permite plegar un papel con una forma especial como avión o barco y asimismo conferirle a las servilletas formas especiales. Quien quiera seguir la opinión flexible tiene en quien apoyarse y quien actúe más rigurosamente será bendecido (tal como se explicará en cap. 15 inc. 7).

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