15) Quien abluye sus manos tras haber hecho sus necesidades

A veces, una persona hace sus necesidades antes de sentarse a comer y entonces al salir del baño debe abluir sus manos por dos razones: la primera para purificarse tras haber evacuado y la segunda de cara a sentarse a comer. Surge entonces la pregunta de si es posible o no contentarse con una sola ablución.

Hay juristas que sostienen que es preferible abluir las manos dos veces, pues de hacerlo una sola vez deberá recitar dos bendiciones, «Asher Iatzar» y «Al Netilat Iadaim». Inmediatamente después de recitar «Al Netilat Iadaim» no podrá recitar «Asher Iatzar» pues está prohibido interrumpir entre la ablución de manos y la bendición correspondiente, y tampoco podrá recitar «Asher Iatzar» inmediatamente después de secarse las manos para no interrumpir entre la ablución y el recitado de la bendición por el pan («Hamotzí»). Postergar el recitado de «Asher Iatzar» para después de haber recitado la bendición del pan y comenzado a comer implica una demora excesiva. Por lo tanto, deberá lavarse las manos primeramente sin emplear para ello el recipiente o «natlá», de modo tal que el lavado no sea apto como ablución previa a comer y recitar la bendición de «Asher Iatzar». Luego, sin que medie necesidad de secarse las manos habrá de lavarlas por segunda vez empleando para ello el recipiente y recitará la bendición de «Al Netilat Iadaim» (ver Shulján Aruj Oraj Jaím 165:1 y Mishná Berurá 2).

Hay juristas que sostienen que es posible contentarse con una sola ablución empleando para ella el recipiente recitando la bendición de «Al Netilat Iadaim» antes de secarse las manos y tras secarlas recitar «Asher Iatzar» para recién después recitar la bendición por el pan y comer. Según esta opinión la bendición de «Asher Iatzar» no se considera una interrupción entre la ablución y la ingestión del pan. Según la opinión de algunos de los principales eruditos de las últimas generaciones se puede actuar de esta forma a priori. Quien desee respaldarse en esta opinión y actuar así puede hacerlo (Aruj HaShulján 165:2, ver Mishná Berurá 165:2).

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