11) ¿Está permitido salir de la casa en medio de la comida?

A priori, es necesario guardar el recaudo de no salir de la casa en medio de la comida pues hay juristas que entienden que todo aquél que lo hace de hecho la interrumpió y en caso de desear continuar comiendo deberá recitar primeramente «Birkat Hamazón» por lo ya comido y luego «Hamotzí» por lo que desea comer (Rambám). Sin embargo, a posteriori, si salió de su casa en medio de la comida tras haber ingerido aunque sea un «kazait» de pan -podrá volver a comer sin recitar «Hamotzí», pues a posteriori se confía en la opinión de los juristas que entienden que salir de la casa no se considera interrupción a los efectos de la comida. Esa es también la norma a aplicar en el caso de quien precisa salir de la casa en medio de la comida para cumplir con un precepto o cualquier otra cuestión de urgencia, si tiene claro que luego habrá de volver a la mesa a continuar comiendo -podrá salir sin recitar «Birkat Hamazón» y al regresar continuará comiendo sin recitar «Hamotzí» y recién al terminar de comer definitivamente bendecirá «Birkat Hamazón» (Rosh, Ramá 178:2). Empero si al salir de la casa se olvidó por completo de la comida, por ejemplo, si no tenía intención de volver a la mesa para continuar comiendo y además se ausentó por más de una hora -en caso de desear seguir comiendo deberá abluir sus manos y recitar «Hamotzí» (Shulján Aruj 170:1, Mishná Berurá 9).

Existe una situación en la cual según todas las opiniones estará permitido salir de la casa en medio de la comida y es cuando uno de los comensales habrá de quedarse en la mesa hasta el final de la comida. Entonces, de mediar necesidad como en el caso de salir a recibir a un novio y a una novia o a un invitado importante -los comensales tienen permitido salir de la casa. Al retornar a la mesa, según todas las opiniones, no necesitarán volver a recitar «Hamotzí» pues la persona que se quedó en la casa sentada a la mesa – mantiene para todos los demás el carácter continuo de la comida (Shulján Aruj 178:2).

Viajeros pueden, a priori, comenzar a comer en un sitio y continuar comiendo en el camino por cuanto que en virtud de su ocupación carecen de sitio fijo y la bendición que recitaron al principio aplica para todas partes (Shulján Aruj 178:4).

Según la opinión de muchas autoridades, una persona puede, a priori, comenzar a comer en un sitio y continuar haciéndolo en otro. Esto ocurre cuando alguien desea sumarse a un evento de «Sheva Berajot» después de haber comido o si se desea terminar de comer en compañía de amigos. Esta es la usanza de los ashkenazíes y parte de los sefaradíes. Para la otra parte de los sefaradíes la intención inicial en la bendición de «Hamotzí» no mantiene su vigencia y quien desee seguir comiendo en otro lugar deberá primeramente recitar «Birkat Hamazón» y luego habrá de comenzar una nueva comida en el otro sitio. Sin embargo, según esta usanza existe igualmente una alternativa y es la de recitar «Hamotzí» junto a la puerta de su casa y solamente después sentarse a comer a la mesa. Entonces, al haber iniciado su comida en la puerta de su casa demostró que su estatus es similar al del viajero y por ende podrá continuar con su comida en otra parte.

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