13 – Cantos, danza y paseos

Todo aquello que regocija el corazón de la persona es parte del precepto de alegrarse en la festividad, incluyendo actividades tales como cantar, bailar y pasear. Cuanto más se abunde en cánticos y alabanzas a HaShem mejor, y los sabios de Israel escribieron poesías y compusieron cánticos para agradecer y alabar a HaShem en las festividades. Respecto de Navot el izre’elita, nuestros sabios dijeron que su voz era agradable y bella y que cuando peregrinaba al Templo de Jerusalém todos se reunían a escucharlo cantar. Una vez no ascendió a la ciudad sagrada porque quiso cuidar su viñedo, y por causa de esta transgresión fue aprendido y personas malvadas denunciaron que se había rebelado contra el rey y así fue como dejó el mundo (Pesikta Rabatí 25).

Muchos acostumbran danzar en la festividad, y el origen de esto lo encontramos en el versículo que reza (Devarim-Deuteronomio 16:15): «Siete días celebrarás[1] en honor a HaShem tu D´s en el sitio que HaShem escogiere», «celebrarás» en hebreo alude también a danzar, por ello nuestros sabios establecieron bailar en Simjat Beit Hashoevá («la alegría de la extracción del agua») en los días semifestivos de Sucot (Haamek Davar allí, Prí Tzadik Sucot 17).

Otro tanto se aplica con quien se alegra al pasear – es preceptivo que haga un paseo corto. Dado que esto implica alegría, nuestros sabios autorizaron que a estos fines se pueda cargar un bebé que no camina y debe ser llevado en brazos (Talmud Babilonio Tratado de Beitzá 12(A), Tosafot ה»ג citado en nombre de Rabenu Tam, Ramá 415:1).

Sin embargo, a diferencia de las comidas, las vestimentas y el estudio de la Torá por cuyo intermedio resulta preceptivo alegrar la festividad – todas las demás actividades que alegran son opcionales, de modo tal que a quien lo alegren que las realice y a quien no, está exento de realizarlas. Toda persona es libre de decidir cómo alegrarse en la festividad, si prefiere cánticos y alabanzas a HaShem junto a familiares o amigos o en su defecto con los bailes de Simjat Beit Hashoevá o paseos o por medio de las demás actividades que deleitan y poseen un valor intrínseco. De todas maneras, es necesario cuidar que todas estas actividades no afecten el estudio de la Torá ya que es preceptivo dedicar la mitad del día al estudio y la plegaria. Aquella persona a la que el estudio de la Torá le cause más alegría que cualquier otra cosa, tras haber cumplido con el precepto de la alegría festiva por medio de deliciosas comidas es preceptivo que estudie Torá más de medio día.


[1]. En hebreo «tajog» significa también dar vueltas o danzar en círculo. N. de T.

De aquí se desprende la palabra ‘majog’ – agujas del reloj – que hacen un movimiento circular, como una danza. N. de Ed.

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