05 – Funcionamiento de tribunales, casamientos, ofrendas y diezmos.

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Los sabios prohibieron que los tribunales deliberen o se ejecuten sus castigos en Shabat. Asimismo, se prohibió llevar a cabo compromisos, casamientos, divorcios, «jalitzá» y «ievum«[2]. Estas prohibiciones fueron decretadas por temor a que se escriba (Talmud Babilonio Tratado de Beitzá 37(A)). Asimismo, se prohíbe rescatar al hijo primogénito (ceremonia de «Pidión Haben») pues se asemeja a un acto de compra-venta, por lo tanto, si el día treinta y uno desde el nacimiento del niño cae en Shabat la ceremonia se posterga para el domingo. Tampoco se permite consagrar, anatemizar (hacer del mismo un «jerem») o valuar un objeto para el Templo de Jerusalém pues al consagrarlo se lo transfiere a un dominio superior lo cual se asemeja a una compra-venta. Sin embargo, se permite asumir un compromiso de dar «tzedaká» pues al comprometer la suma aún no se hizo posesión de la misma. En caso de que se haya comprado, vendido o realizado alguna de estas acciones en Shabat, lo hecho,  hecho está (Mishná Beitzá 36(B), Shulján Aruj 339:4).

No se separan diezmos, ofrendas o jalá en Shabat pues quien lo hace se asemeja a quien consagra sus frutos a un dominio superior amén de que parece como si los repara o arregla (Talmud Babilonio Tratado de Beitzá 36(B), Rambám 23:14). Si la persona, por error, separa diezmos u ofrendas no intencionalmente, se puede comer de estos frutos en Shabat. Si los separó intencionalmente, lo hecho hecho está y los frutos están permitidos, mas están prohibidos para cualquier judío hasta concluido el Shabat (Mishná Terumot 2:3, Mishná Berurá 339:25).

En el caso de que alguien tema que no habrá de alcanzar a separar diezmos y ofrendas de frutas a ser ingeridas en Shabat, antes de iniciarse el sagrado día que recite el texto de la separación de las frutas que habrá de apartar el sábado sin pronunciar la bendición correspondiente. El recitado en víspera de Shabat es el inicio de la separación, y por medio de este se podrán separar efectivamente los diezmos y las ofrendas en Shabat en su manera habitual recitando la bendición. Además quien teme que no alcanzará a separar «jalá», podrá hacerlo de esta manera.

Esta separación de diezmos y ofrendas realizada en dos etapas, esto es recitando el texto preestablecido sin recitar la bendición  en víspera de Shabat y efectivizando la separación en Shabat, aplica únicamente para quien posee las frutas mas no para otra persona. En el caso de un invitado que teme que su huésped olvide separar los diezmos y las ofrendas, puede pedirle en víspera de Shabat que lo nombre su representante o «sheliaj» para cumplir con el precepto; entonces podrá recitar el texto condicional en víspera de Shabat y separar efectivamente las frutas el mismo sábado (Mishná Dmai 7:1,5, Talmud Jerosolimitano allí, Rambám Ma´aser 9:7-9).


[2]. El «ievum» o levirato es el acto de desposar a la viuda del hermano fallecido –cuando hubo muerto sin haber dejado descendencia- mientras que la «jalitzá» es el acto judicial de liberación de la promesa del levirato (n. de t.).

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