07 – La elección del hospital y del médico a la hora de viajar.

Cuando es necesario viajar al hospital junto a un enfermo con riesgo de vida o a una parturienta, es menester dirigirse al sanatorio más cercano para no incrementar la profanación del Shabat. Si bien hay hospitales que son considerados mejores que otros, no hay diferencias significativas respecto de tratamientos rutinarios como heridas, enfermedades comunes o partos, y por ello corresponde dirigirse al más cercano. Aunque el enfermo o la parturienta prefieran un hospital determinado por ser más barato, sus habitaciones más agradables o resulta más cómodo para los familiares que lo habrán de acompañar, dado que no se trata de cuestiones médicas que impliquen aumento o disminución del riesgo de vida, no se debe prolongar el viaje para satisfacer el pedido del pasajero. Si una parturienta vive en el centro del país y pasó Shabat en el Norte o el Sur, habrá de dirigirse al hospital más cercano.

Cuando se trata de un caso complicado que de acuerdo a la opinión médica es preferible un hospital más lejano, se puede viajar hasta este. Esto se aplica cuando, por ejemplo, el hospital más distante es reconocido por especializarse en la afección que aqueja al paciente. Asimismo, si se trata de una dolencia complicada y el paciente en cuestión es conocido en un sanatorio determinado que es más distante y en el que podrán brindarle el mejor y más inmediato tratamiento, se viaja hasta allí. Lo mismo ocurre cuando una parturienta tiene un grado determinado de riesgo y en un sanatorio más distante ya se tiene una estrategia de tratamiento establecida para esa cuestión. Todo esto se decide conforme a las indicaciones médicas correspondientes, pues cuanto más complicado y difícil es el caso se puede prolongar el viaje en mayor medida, empero, si se trata de una diferencia muy leve desde el punto de vista terapéutico, se puede prolongar menos el camino. Así como en días normales de la semana no se le indica a todo paciente o parturienta del Norte o el Sur del país que se dirija a un hospital de la zona centro, de la misma manera en Shabat no se permite prolongar el viaje más allá de los límites del criterio médico aceptado.

Si la parturienta arguye que el hospital más distante es clínicamente mejor, aunque su opinión no sea fundamentada se puede prolongar un poco el viaje para satisfacer su pedido y tranquilizarla, mas no en gran medida.

En términos generales, se debe preferir un sanatorio que se guía según las reglas de la halajá, y en Shabat se puede prolongar un poco el viaje para dirigirse hacia él pues de esa manera se realizarán menos acciones prohibidas, además en virtud de ello el ánimo del enfermo mejorará. Empero, no se habrá de prolongar significativamente el viaje para llegar a este hospital.

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