04 – ¿Es bueno pedir ayuda a un gentil o un niño para de esa manera reducir la intensidad de la profanación del Shabat?

Tal como aprendimos (arriba 25:1), cuando un judío realiza una labor en Shabat trasgrede una prohibición de la Torá, y si le pide a un gentil que la realice trasgrede únicamente una prohibición rabínica. Del mismo modo, un niño que no llegó aún a la edad de cumplimiento de las mitzvot y realiza una labor en Shabat trasgrede únicamente una prohibición rabínica (arriba 24:1). Según esto, aparentemente cuando es necesario realizar una acción para salvar a un enfermo sería preferible pedirle a un gentil o un niño que la realice, para que de esa manera se trasgreda una prohibición menos severa. Sin embargo, nuestros sabios nos enseñan que «estas acciones no se realizan ni por medio de gentiles ni por medio de niños sino por medio de judíos adultos» (Talmud Babilonio Tratado de Yomá 84(B), Shulján Aruj 328:12). Esto implica que aunque un gentil o un niño se encuentren en las inmediaciones, no se les ha de pedir que realicen la labor en cuestión sino que la realizará un judío adulto. Los sabios medievales (rishonim) explicaron que esto se debe a que se teme que un gentil o un niño puedan realizar la labor de modo negligente (Tosafot), y aunque sea claro que esto no será así, se teme que los presentes que contemplan la situación caigan en el error de pensar que un judío adulto no debe profanar el Shabat para salvar a un enfermo con riesgo de vida. Si en un futuro se volviera a presentar una situación semejante podrían demorarse buscando un gentil o un niño y en el ínterin el enfermo podría fallecer (Ran).

Por lo tanto, los sabios medievales escribieron que cuando en un lugar determinado se encuentran diferentes personas que pueden llevar a cabo la labor de salvataje, es preceptivo que la realicen las más encumbradas de entre ellas para que todos aprendan que salvar una vida antecede a la observancia del Shabat («pikuaj nefesh dojé Shabat») y que no es preceptivo buscar alternativas que aminoren la profanación del día sagrado.

Sin embargo, cuando la situación no es urgente y fácilmente se puede preparar todo para que durante el Shabat las labores necesarias sean realizadas por un gentil o un niño sin que por ello medie inconveniente alguno, si bien a priori se permite que un judío adulto cubra las necesidades del enfermo, es mejor que un gentil o un niño lo hagan para de esa manera aminorar la intensidad de la profanación (Shmirat Shabat Kehiljatá 38:2). Empero, si existe la mínima sospecha que recurrir a un gentil o a un niño implique una demora presente o futura en el brindado de atención, es mejor que un judío adulto lo haga.

Esta entrada fue publicada en 27. Casos de peligro inminente de vida ("pikuaj nefesh") y reglas referentes a personas enfermas.. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *