12. La revisación tardía del jametz y qué hace quien renta una habitación en un hotel

Nuestros sabios estipularon que se revise el jametz en la noche del 14 de Nisán, empero quien no alcanzó a hacerlo que lo haga, recitando la bendición correspondiente, el 14 por la mañana. Quien no alcanzó a revisar el jametz antes de Pesaj que lo haga durante la fiesta recitando la bendición correspondiente, y aunque haya anulado el jametz antes de Pesaj que revise durante la fiesta para cumplir así con el decreto de los sabios y para que no aparezca de repente jametz durante la fiesta, olvide la prohibición y lo termine ingiriendo. Todas estas revisaciones de jametz deben estar acompañadas del recitado de la bendición correspondiente.

En caso de que ya pasó Pesaj y se acuerda que no revisó el jametz que lo haga entonces, para no trasgredir con jametz que pasó Pesaj bajo propiedad de un judío el cual está rabínicamente prohibido, empero, esa revisación no estará acompañada del recitado de la bendición (Shulján Aruj 435:1).

En el caso de quien renta una habitación de hotel, dado que se comprometió a pagar por ella y la habitación fue puesta a su disposición y le fue entregada una llave para abrirla y cerrarla y tanto extraños como empleados del hotel pueden ingresar a esta solamente con su consentimiento, entra en la categoría de quien alquila una casa. Por lo tanto, deberá revisar el jametz de su habitación en la noche del 14 de Nisán previo recitado de la bendición correspondiente, y una vez concluida la revisación deberá anular todo el jametz que quizás pueda haber quedado en su posesión y no logró encontrar. En el caso de quien llega a un hotel en medio de la festividad deberá consultar si las habitaciones ya fueron revisadas y si solamente fueron limpiadas como de costumbre sin que se les revise el jametz, o, si la habitación fue revisada pero luego se alojó allí un gentil deberá revisarla recitando la bendición correspondiente. En el caso de una persona enferma que está internada en el hospital, en la noche del 14 deberá revisar su habitación y su armario mas sin recitar la bendición ya que la habitación no está a su disposición y en todo momento lo pueden pasar de una sala a otra o traer otros pacientes a la sala en la que pernocta.

El dueño de un hotel debe revisar el jametz en todas las habitaciones y si le es difícil hacerlo puede contratar a un emisario que lo haga en su lugar. En el caso de las habitaciones alquiladas a un gentil  o a un judío que no revisa el jametz la noche del 14 se nos presenta un problema, ya que por una parte el dueño del hotel les alquiló las habitaciones y no puede obligarlos a revisarlas, y por otra parte, si estas personas abandonan el hotel en medio de la fiesta este deberá revisar las habitaciones de inmediato y eliminar el jametz que hayan dejado, y quizás en el momento que esto sea necesario carezca de la disponibilidad de tiempo para hacerlo. En un caso así aconsejamos al propietario del hotel que antes de Pesaj alquile todas las habitaciones a un gentil y que entonces el judío sea quien funja de intermediario entre el gentil que adquirió el hotel y los clientes que alquilan las habitaciones.

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