14. Jametz que se encuentra bajo un derrumbe y si es necesario revisar un depósito

Cuando piedras o tierra se derrumban sobre jametz, si queda enterrado a una profundidad menor a los tres palmos (unos 24 cm.), por cuanto que un perro puede olerlo y revolver la tierra para encontrarlo y tomarlo no se lo considera eliminado por lo que debe ser extraído antes de Pesaj para eliminarlo.

Si el jametz quedó cubierto por más de tres palmos se lo considera eliminado y no se trasgrede con este las prohibiciones de no poseer jametz ni ver el jametz que se posee; no es necesario extraerlo para eliminarlo pero si anularlo, no sea que durante la fiesta se retiren algunas de las piedras que lo cubren y ya no esté bajo tres palmos de profundidad y se trasgreda con este las prohibiciones de poseer jametz y ver el jametz que se posee.

Asimismo, en el caso de jametz que se cayó en un pozo en el patio, si no se suele descender al pozo alcanza con anularlo y no es necesario extraerlo para eliminarlo.

Según este concepto, cuando jametz queda atrapado atrás de un armario contra la pared de modo tal que es imposible extraerlo sin desarmar el mueble o sin vaciarlo para poder moverlo, no es necesario sacarlo, sino que alcanza con anularlo (Shulján Aruj HaRav 433: 19). En el caso de jametz que se encuentra en un sitio del cual es posible extraerlo mas esto resulta trabajoso, se le puede echar detergente o hipoclorito de sodio y de esa manera malograrlo al punto de que no se le pueda ya considerar alimento, por cuanto que ya no es apto ni para el consumo de un perro y por lo tanto no es necesario eliminarlo.

En el caso de un depósito en el cual se colocan objetos que ya no son de utilidad, o se lo llena con diversas mercancías y no se tiene intención de vaciarlo hasta pasado Pesaj, no es necesario revisarlo para ver si bajo los objetos depositados hay jametz – alcanza con anular el poco jametz que quizás haya allí. Empero, si el depósito fue llenado en los treinta días previos a Pesaj, por cuanto que en ese período ya es preceptivo prepararse para la festividad, se debió revisar antes de ingresarle la nueva mercadería y si esto no se hizo previamente deberá revisarse el día 14 por la noche (Shulján Aruj 436:1). En caso de que sea difícil mover todos los objetos o toda la mercadería para llevar a cabo la revisación se lo podrá vender o alquilar a un gentil y eximirse así de este deber.

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