02. Un recipiente o utensilio jametz en Pesaj

Recipientes o utensilios que fueron usados durante todo el año con comida jametz caliente, en virtud de la temperatura, el sabor fue absorbido impregnándose y adhiriéndose a sus paredes por lo que está prohibido usarlos en Pesaj, a menos que se extraiga de estos el sabor a leudado sumergiéndolos en agua hirviendo («hag´alá») o exponiéndolos a altas temperaturas o «libún» (calentando los utensilios hasta que se tornen rojos).

En caso de que se haya cocinado con estos recipientes o utensilios para Pesaj o durante la festividad a pesar de saber que no fueron kasherizados, si bien el sabor a jametz que está impregnado y adherido a estos se estropeó por haber pasado ya veinticuatro horas, la comida no se podrá ingerir pues ya vimos que nuestros sabios sancionaron a quien trasgrede y cocina en una olla que absorbió sabor prohibido y no la kasherizó.

En caso de que por error se haya cocinado en Pesaj en una olla no kasherizada, hay juristas que entienden que si pasaron veinticuatro horas desde que se cocinó jametz, dado que el sabor a leudo liberado por la olla está deteriorado – se podrá comer lo cocinado durante la fiesta (Shulján Aruj 447:10). Otros juristas entienden que la comida cocinada no se puede ingerir pues la prohibición de jametz es especialmente grave y una ínfima cantidad de este transforma en prohibida a la totalidad de la mezcla que lo contiene, y esto también es así, aunque su sabor esté estropeado (ídem Ramá, ver arriba 7:5).

Un recipiente o utensilio jametz que no se desea kasherizar para Pesaj debe ser limpiado de sus restos de leudo y ser guardado en un sitio cerrado para que no sea usado por equivocación (Shulján Aruj 451:1, ver arriba 6:4 que no deben ser vendidos).