13. La kasherización de las ollas

Tal como ya aprendimos, una olla en la cual se cocinó leudo, por ejemplo, sopa de sémola, para poder ser usada en Pesaj debe ser kasherizada mediante inmersión en agua hirviendo ya que estando rodeada por esta en todos sus costados habrá de expeler el sabor a jametz. Empero, según el principio de que el utensilio expele tal como absorbió (“kebol´ó kaj poltó”) debería ser suficiente con hervir agua dentro de la olla pues esa fue la manera en que el jametz fue absorbido. Empero, sabemos que en más de una oportunidad a lo largo del año el alimento cocido desbordó la olla por lo que su sabor quedó impregnado también en el borde superior de la misma y este no se eliminará únicamente hirviendo agua en el interior del recipiente. Por ello la kasherización para Pesaj debe consistir en la inmersión de la olla en un tanque grande de agua hirviendo. En caso de que no se disponga de un recipiente suficientemente grande que permita sumergir en su interior la olla en cuestión, los juristas indicaron que se la llene de agua, se la ponga a hervir; en paralelo se habrá de calentar una piedra sobre el fuego y cuando el agua hierva se le ha de introducir en la olla a alta temperatura de modo tal que el líquido elemento desborde, y de esa manera se kashericen el borde superior de la olla así como también su pared exterior. Este procedimiento es efectivo para recipientes que absorbieron jametz mediante desborde, empero, si el recipiente en cuestión fue introducido en otro mayor y en su interior absorbió el sabor prohibido, se trata entonces de una absorción en primer recipiente y por lo tanto la kasherización por desborde no aplica, siendo necesario sumergir todo el recipiente en agua hirviendo (Shulján Aruj 452:6, Mishná Berurá 31).

En una cocina doméstica común es difícil poner a calentar una piedra hasta que alcance altas temperaturas (“even melubenet”), razón por la cual cabe recomendar que se hierva agua en un recipiente pequeño y al momento que el agua en el interior de la olla grande comience a hervir el recipiente pequeño debe ser levemente hundido en el centro del grande – para que de esa manera el agua desborde y kasherice tanto el borde superior como la parte exterior de la olla grande.

En muchos tipos de olla es posible desarmar las asas, siendo correcto introducirlas en agua hirviendo junto con los tornillos. En caso de que las asas no hayan sido desarmadas, si se lavaron bien con detergente y fueron sumergidas en agua hirviendo se considera que la olla fue kasherizada.

Otra problemática que presentan diferentes ollas es que tanto su borde superior como sus tapas exhiben una curvatura en la cual a veces quedan atrapados restos de comida. A priori, se acostumbra aplicar soplete tanto sobre el borde superior de la olla como sobre su tapa para eliminar así todo resto de alimento que pudiera quedar. Empero no es necesario prolongar este procedimiento y hacerlo demasiado exhaustivo, pues una vez que la olla pasó los diferentes lavados con detergente el sabor de los restos de alimento en cuestión está estropeado y dejó de ser apto para ser comido por un perro y ya no se lo considera jametz. En caso de necesidad, quien carece de la posibilidad de aplicar soplete sobre los bordes de la olla y de la tapa puede darse por satisfecho con la inmersión en agua hirviendo (“hag´alá”).