05. Exposición intensa y moderada al fuego («libún jamur», «libún kal») y si acaso tomamos o no en cuenta la temperatura imperante al momento de la absorción

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Exposición intensa al fuego (“libún jamur”) significa colocar el utensilio sobre el fuego hasta que todo sabor a jametz que pueda haber absorbido se haya quemado. La señal de que el utensilio llegó a la temperatura adecuada es que si se lo toca con un objeto de hierro saltarán chispas, o que su capa exterior se descascara o su color se torna rojo incandescente. En la actualidad, la mayoría de los metales no exhiben estas señales y en caso de que el objeto alcance una temperatura de cuatrocientos grados Celsius se considera que fue expuesto a fuego intenso (o sea que pasó “libún jamur”).

Exposición moderada al fuego (“libún kal”) significa que se coloca el utensilio sobre la lumbre hasta que si un hilo o aguja de heno entra en contacto con el otro extremo que no está siendo calentado se quemará o chamuscará por la elevada temperatura alcanzada. Por ejemplo, en el caso de quien desea kasherizar una sartén por medio de exposición moderada al fuego, debe colocarla sobre este y dejar arriba de la misma un papel, de modo tal que cuando comience a chamuscarse sabremos que la kasherización fue exitosa.

En casos en los que se requiere una exposición intensa al fuego, la moderada no será suficiente pues el objetivo de colocar el utensilio sobre la lumbre es eliminar cualquier sabor a jametz que se pueda haber adherido o absorbido y esto es posible de hacer de modo completo únicamente mediante la exposición intensa. Si bien la exposición moderada al fuego (“libún kal”) es más efectiva que la inmersión en agua hirviendo (“hag´alá”) pues hace que el sabor impregnado en el utensilio salga mejor amén de quemar un poco del sabor absorbido y adherido hay algunos casos de duda respecto de si un utensilio requiere de inmersión en agua hirviendo o de exposición al fuego, por lo que se ordena conformarse con una exposición moderada al mismo. Otra ventaja de la exposición moderada al fuego es que en el caso de utensilios o recipientes que poseen ranuras difíciles de limpiar, la inmersión en agua hirviendo no logra kasherizarlos pues este procedimiento puede retirar el sabor a jametz impregnado o adherido al objeto, pero no alcanza para eliminar los restos de alimentos que quedaron en las ranuras. Empero, si se expone el utensilio o recipiente moderadamente al fuego y se lo orienta hacia las ranuras, los restos de alimento serán quemados y el recipiente quedará apto para Pesaj. Se puede también efectuar este procedimiento introduciendo el recipiente o utensilio en un horno y dejándolo allí media hora en el máximo calor.

Hay juristas más flexibles quienes entienden que para kasherizar un recipiente o utensilio que absorbió jametz en contacto con fuego (y ausencia de líquido) no necesariamente se requiere de una exposición intensa a este, sino que depende de la temperatura a la que tuvo lugar la absorción, ya que la regla de que “tal como se absorbe se expele” aplica también al grado de calor que tuvo el impregnado. Por lo tanto, si el utensilio o recipiente absorbió sabor jametz a una temperatura de trescientos grados – a esa misma temperatura será kasherizado, y si absorbió a doscientos grados – a esa temperatura se kasheriza aunque el utensilio no se torna incandescente y no despide chispas. Según esta opinión, una asadera o tortera que absorbió un sabor prohibido a la temperatura del horno puede kasherizarse de igual manera. En la práctica, la opinión mayoritaria de los juristas indica que en todo caso que un utensilio o recipiente haya absorbido un sabor prohibido en ausencia de líquido a una temperatura superior a la que hace que la mano retroceda (“yad soledet bo”), debe ser kasherizado mediante exposición intensa al fuego. Empero, en caso de gran necesidad y en presencia de otros factores que lo permitan se toma en cuenta la opinión más flexible.

Debe recalcarse que la absorción intensa tiene lugar únicamente cuando el alimento está sobre el fuego, por ejemplo, si se corta con un cuchillo un pastel que está sobre este, en cambio, si se quitó el pastel del fuego y se cortó con un cuchillo, aunque el alimento esté seco se considera que la absorción fue leve y se puede kasherizar mediante inmersión en agua hirviendo.

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