07. Utensilios o recipientes a los que la exposición al fuego los puede dañar y el caso de las torteras o moldes de pasteles

Tal como ya aprendimos, la exposición al fuego tiene por cometido quemar todo sabor absorbido y adherido a las paredes del recipiente, y a esos efectos, es necesario elevar la temperatura de este a un grado muy elevado que lleva a los metales antiguos a tornarse incandescentes o despedir chispas. En el caso de los metales más nuevos es necesario calentarlos a una temperatura de cuatrocientos grados Celsius. Empero, hay utensilios que pueden arruinarse en estas condiciones, por lo que no se los debe kasherizar mediante exposición al fuego por temor a que quien lleve a cabo el procedimiento tenga lástima de sus pertenencias y no la efectúe como corresponde. Así como quedó prohibido kasherizar mediante exposición al fuego un utensilio o recipiente de loza, porcelana o cerámica ya que este procedimiento puede averiarlo. En este tipo de material la inmersión en agua hirviendo tampoco sirve ya que su composición particular lo hace proclive a absorber sabores sin expelerlos como es necesario. Por esta razón, en el caso de la loza porcelana o cerámica se los puede kasherizar únicamente devolviéndolos al horno ya que en este no es posible tener lástima del objeto en virtud de la intensidad del fuego que lo envuelve por todos sus lados, y en caso de que perdure quedará kasherizado (Shulján Aruj 451:1, Mishná Berurá 13-14).

En el caso de ollas especiales que se usan para hornear pasteles en su interior, estas absorben jametz en ausencia de líquido y para kasherizarlas es necesario exponerlas intensamente al fuego, y dado que se teme que no resistan el procedimiento – no es posible tornarlas aptas para Pesaj (en caso de que se haya horneado en éstas únicamente bizcochuelos se puede kasherizar mediante inmersión en agua hirviendo, tal como vimos en la halajá 4).

De igual manera, torteras o moldes de pasteles destinados a hornos hogareños en caso de ser expuestos intensamente al fuego pueden verse dañados, pues su aspecto se torna desagradable y su forma se ve alterada al punto que en opinión de la mayoría de las personas ya no son aptas para ser empleadas, por lo que no deben ser kasherizadas mediante este procedimiento. Existen torteras o moldes de pasteles de tipo industrial que no se deterioran tanto por efecto de la exposición intensa al fuego, por lo que pueden ser kasherizadas mediante este procedimiento. Es de suponer que en el caso de una persona a la que no le molesta que su tortera se vea alterada tanto en su forma como en su aspecto por efecto de la exposición intensa al fuego, podrá en caso de necesidad, kasherizarla mediante este procedimiento. En la práctica, en un caso así corresponde consultar con una autoridad halájica.

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