06. El horario del precepto y el caso de mujeres a cargo de niños pequeños.

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El horario del precepto de escuchar el Shofar es de día, tal como está escrito (Bamidbar-Números 29:1): «Y el día primero del mes séptimo…se celebrará al son del Shofar («truá»)». Por lo tanto, el horario de cumplimiento comienza con la salida del sol, esto es, desde que el sol comienza a brillar, y si se tocó al despuntar el alba, o sea, al divisarse la primera luminosidad en el oriente, se cumplió con el deber. En caso de que no se haya tocado hasta la puesta del sol, se ha de tocar antes de la salida de las estrellas sin recitar las bendiciones (Talmud Babilonio Tratado de Meguilá 20(B), Shulján Aruj 588:1, Mishná Berurá 1-2. Se puede ver más sobre los horarios en Pninei Halajá Zmanim 11 y Shabat 3).

Tal como ya vimos (inciso 3) los sabios establecieron que se toque el Shofar durante el rezo de Musaf. Los juristas escribieron que quien no puede rezar con la comunidad y por ende no puede escuchar los toques del Shofar contiguos a Musaf, es bueno que toque una vez pasadas las tres primeras horas del día, que es cuando el Rigor Divino se modera (Maté Efraím, Mishná Berurá 588:2, arriba 3:10).

Los hombres están preceptuados a escuchar el Shofar, mas las mujeres están exentas de hacerlo por cuanto que se trata de un precepto positivo marcado por el tiempo. Aquellas mujeres que deseen escuchar el Shofar, cumplen con el precepto y tienen recompensa por hacerlo. La mayoría de las mujeres judías acostumbran como expresión de buena voluntad cumplir con este precepto.

Los sabios medievales (Rishonim) debatieron respecto del recitado de la bendición (Pninei Halajá Tefilat Nashim 2:8, 23:2). Hay juristas que sostienen que el recitado de esta fue establecido únicamente para hombres que están preceptuados de escuchar el Shofar; pero en el caso de una mujer que toca para sí misma o el de un hombre que toca para mujeres no se ha de recitar, siendo esta la usanza de las mujeres sefaradíes. Otros juristas sostienen que si bien las mujeres están exentas del precepto, dado que quienes escuchan cumplen con este, deben recitar la bendición previa al toque, siendo esta la usanza de las mujeres ashkenazíes. En este caso, cuando una mujer toca para sí misma o un hombre toca para mujeres, una de las presentes debe recitar la bendición por todas.

En el caso de un niño que llegó a la edad de «jinuj», esto es, la edad en la cual ya se le debe instruir en el cumplimiento de los preceptos, se le debe educar en el cumplimiento de este mandamiento específico. ¿Cuándo llega el niño a la edad de «jinuj»? A partir del momento que entiende que es preceptivo escuchar «Tashrat», «Tashat» y «Tarat» tres veces. Mientras no entienda esto, no tiene sentido enseñarle a cumplir el precepto; sin embargo, si es capaz de estar de pie y en silencio durante el toque del Shofar y no molestar a los orantes, es bueno traerlo a la sinagoga para que se impregne de recuerdos embebidos de santidad. Sin embargo, en el caso de un niño pequeño al que le resulta difícil mantenerse en silencio, está prohibido traerlo a la sinagoga durante el rezo o el toque del Shofar para que no moleste  (Mishná Berurá 587:16).

Una vez cumplido el precepto de escuchar el sonido del Shofar, está prohibido tocarlo si no es necesario, pues se trataría de una «acción mundana» («Maasé jol»). Empero, este decreto no aplica a niños que llegaron a la edad de «jinuj», sino que por el contrario se les alienta a tocar el Shofar todo el día para que sepan hacerlo cuando sean mayores (Ramá 596:1). De todas maneras, deben tener la precaución de no hacerlo en horario que las personas descansan.

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