12. Las especificaciones del sonido de «Tkiá».

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El sonido de la «tkiá» es prolongado y simple debiendo extenderse, por lo menos, como el de la «truá». Empero, nosotros tocamos tres tipos diferentes de «truá»: a) «shvarim truá», b) «shvarim» y c) «truá». La halajá es que en cada serie de toques, la «tkiá» debe tener una extensión equivalente al del tipo de «truá» que se ejecutó en la misma.

Por lo tanto, en el orden de «Tashrat», la «tkiá» debe tener una extensión de dieciocho «tromitín», por cuanto que la longitud de «shvarim» es de unos nueve «tromitín» y la longitud de la «truá» es de otros nueve. Aun en el caso de que se prolongue la «truá» y se hayan agregado más de estos sonidos, el toque no se debe extender por más de dieciocho «tromitín», que es la extensión de la «truá» mediante la cual se cumple con el deber, según todas las opiniones.

Durante la serie de «Tashat» o «Tarat» la extensión del sonido de la «tkiá» debe ser de nueve «tromitín» ya que esa es la longitud de los sonidos de «shvarim» y el de la «truá».

El «tromit» es el sonido breve de quien toca el Shofar y la combinación de sonidos breves conforman la «truá». La extensión del «tromit» varía según quien toca y según el Shofar que se toca, los veloces tocan nueve «tromitín» en un segundo y cuarto mientras que los más lentos lo hacen en dos segundos y medio. Según la Halajá, cada ejecutante de Shofar debe prolongar las «tkiot» y los «shvarim» de acuerdo a la longitud de sus «tromitín». Quien quiera hacerlo de acuerdo con todas las diferentes opiniones puede extenderse en la serie de «Tashrat» por cinco segundos y en la de «Tashat» y «Tarat» dos segundos y medio.

En el caso de una «tkiá» continua, aunque su sonido cambie en la mitad de agudo a grave o viceversa o de «claro» a «ronco» y viceversa, se le considera apta. Incluso si esto ocurre repetidas veces a lo largo de la misma «tkiá»; siempre y cuando el sonido sea continuo es apto pues todos los tipos de sonido del Shofar lo son. Quienes cumplen el precepto con excelencia (mehadrim) procuran que la «tkiá» sea continua y estable sin ascensos, descensos o variaciones.

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