08. Kidush previo a los toques del Shofar y el rezo de Musaf.

Hay quienes acostumbran realizar Kidush con vino e ingerir un bocado tras el rezo de Shajarit a los efectos de reforzarse de cara al de Musaf. Esta costumbre es muy común especialmente en las ieshivot, pues allí el rezo se prolonga hasta pasado el mediodía, y mediante el Kidush podrán continuar rezando con alegría y concentración.

Aparentemente cabe preguntarse si esto es correcto ya que estudiamos que está prohibido comer antes de realizar un precepto para el cual llegó su  horario de cumplimiento, por lo que, por ejemplo, no se come antes de cumplir el precepto del lulav. Más aún, quien no poseía lulav y comenzó a comer y en medio de la comida le traen uno, si es el  primer día de Sucot en el que el precepto se origina en la Torá,  debe interrumpir su banquete para menear el lulav (Talmud Babilonio Tratado de Sucá 38(A), Shulján Aruj 652:2). En vista de todo esto, ¿cómo es posible que se coma, a priori, antes de tocar el Shofar?

La respuesta radica en que lo que se prohíbe es «fijar una comida» previo al cumplimiento de un precepto, empero, al realizar Kidush y probar un frugal bocado no se teme que las personas se olviden de regresar a la sinagoga a  fin de escuchar el Shofar. Especialmente cuando todos están expectantes por el precepto y se recuerdan unos a otros la necesidad de cumplir con este, no se teme que la comida se prolongue y sobrevenga el olvido. Quienes son más estrictos consigo mismo y se abstienen de probar bocado previo al toque del Shofar, en caso de necesitarlo pueden flexibilizar su actitud e ingerir. De acuerdo a esto, en sitios donde el rezo no se prolonga extensamente es mejor no interrumpir con Kidush antes de los toques del Shofar.

A priori, en el Kidush previo al toque del Shofar no se ha de ingerir más que el volumen de un huevo de productos panificados (mezonot) a los efectos de que no se considere que se «fija una comida», y quien sea más flexible y coma un poco más que esta medida tiene juristas en los que basarse. Frutas y productos lácteos (yogures, postres) y demás alimentos livianos se pueden ingerir en mayor cantidad según todas las opiniones, siempre y cuando no se coma mucho, no sea cosa que la persona se canse por ingestión excesiva y le cueste concentrarse en el rezo, tal que a final de cuentas se vea perjudicado y no beneficiado por haber comido.

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