15. ¿Qué es el Shofar?

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El Shofar que se toca en Rosh Hashaná es un cuerno hueco que crece en la cabeza de animales domésticos y salvajes («behemot ujaiot»). El vocablo Shofar se deriva de la palabra «shfoferet» que significa tubo. Los cuernos de antílope (ayal) no son aptos por no ser tubos y carecer de hueco interior por ser macizos; para transformarlos en pasibles de ser tocados es necesario perforarlos artificialmente. Los cuernos de vaca tampoco son aptos por detentar únicamente el carácter de «cuerno», mas no de «Shofar» (Talmud Babilonio, Tratado de Rosh Hashaná 26(A), Shulján Aruj 586:1).

El Shofar crece en la cabeza del animal, y está conectado a esta del lado ancho del cuerno que es aquel del cual sale emitido el sonido. Todo esto  insinúa que cuando lo tocamos es como si lo hiciésemos directamente en dirección a nuestra alma animal, a los efectos de despertarnos al retorno en pos de lo sublime.

Es preceptivo que el Shofar de Rosh Hashaná sea curvo en señal de que debemos inclinar nuestro corazón ante el Eterno (ídem Rosh Hashaná 26(B)). Se cumple el precepto con excelencia si se escoge un Shofar curvo de carnero, pues dijo Rabí Abahu: «¿Por qué se toca con un cuerno de carnero? Dijo el Kadosh Baruj Hú: tocad ante mí con un cuerno de carnero para que recuerde el amarramiento (sacrificio) de Itzjak hijo de Abraham, y Yo lo he de considerar como si os hubiereis amarrado (sacrificado) ante mí» (ídem Rosh HaShaná 16(A)). El macho adulto de las ovejas se denomina carnero («ayl») y la oveja hembra en hebreo se denomina «rajel». Se considera que se cumple con excelencia al tocar en cuerno curvo de carnero; un nivel por debajo se encuentra el cuerno curvo de oveja hembra adulta («rajel»), y como pertenece a la especie  ovejuna, su Shofar también recuerda el amarramiento de Itzjak.

Si una persona tiene la posibilidad de tocar un Shofar curvo que no es de carnero o en un cuerno recto de carnero, mejor que toque en el que es curvo pues la curvidad como precepto se origina en la Mishná, mientras que la virtud de provenir de un carnero es cuestión de excelencia suplementaria en el cumplimiento (Mishná Berurá 586:5).

Naturalmente, el cuerno de carnero es curvo, pero en caso de una excepción en la que el cuerno haya crecido derecho, se lo puede curvar calentándolo y de esa manera se transformará en excelente («mehudar»). Asimismo, está permitido curvar el cuerno mediante calentamiento a los efectos de embellecer el Shofar.

Empero, si mediante calentamiento se alteró el sentido o dirección de toque del Shofar, ensanchando el lado estrecho y estrechando el lado amplio, este deja de ser apto. Asimismo, si se voltea el Shofar tal como se lo hace con una túnica de modo tal que el lado interior pasa a ser exterior y viceversa, deja de ser apto (Shulján Aruj 586:12). Este tipo de acciones tiene lugar, ya que al calentarlo el cuerno se torna muy blando y los pulidores de Shofarot prefieren a veces darlos vuelta ya que de esta manera les es más fácil alisarlos y embellecerlos. Por esta razón hay que comprar un Shofar de alguien confiable que asegure no haberlo dado vuelta. Cuando el lado ancho del Shofar conserva las grietas y protuberancias que le son propios, es señal de que no fue alterado.

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