11) El caso de quien necesita salir antes del «Zimún», por ejemplo, en una comida nupcial

La obligación que pende sobre el individuo de permanecer junto a sus compañeros hasta el «Zimún» aplica a situaciones comunes, empero en caso de fuerza mayor o gran necesidad está permitido separarse del grupo y recitar «Birkat Hamazón» sin «Zimún». Por ejemplo, quien precisa salir para evitarse una pérdida económica a los efectos de cumplir con un precepto – puede recitar «Birkat Hamazón» sin «Zimún». En una situación así, se considera una práctica piadosa que sus compañeros se sumen a él y reciten «Zimún», especialmente cuando los demás comensales son dos, es bueno que se sumen a éste en el «Zimún» pues de no ser así se habrán de perder el cumplimiento del precepto.

Esta regla se aplica muy a menudo en las comidas nupciales, ya que suelen ser muy largas y a muchas personas se les dificulta permanecer hasta que estas finalizan. Hay quienes en virtud de estas prolongadas comidas se les habrá de dificultar levantarse al día siguiente para rezar o habrán de sentir cansancio en sus respectivos trabajos. Otras personas acostumbran a fijar sesiones de estudio por las noches y en caso de quedarse hasta el final de la comida nupcial habrán de perdérselas. Todas estas personas y sus similares tienen permitido recitar «Birkat Hamazón» sin previo «Zimún». Empero quien no está realmente necesitado de retirarse, por cuanto que participó junto a los demás durante la comida, es su deber quedarse hasta el «Zimún» y las siete bendiciones correspondientes al «Birkat Hamazón» de comida nupcial («Sheva Berajot»).

De todas maneras, quien sabe de antemano que se verá en la necesidad de salir antes de la finalización de la comida – es correcto que tenga en mente que si bien come junto a sus compañeros de mesa no ha de conformar un grupo con ellos. En este caso es bueno que avise a quienes se sientan junto a él que deberá retirarse antes del final y de ese modo no se verá en el deber de recitar «Zimún» y podrá recitar solo el «Birkat Hamazón», aun cuando no medie un motivo de gran necesidad. En caso de que sus compañeros de mesa deseen sumarse a él en el «Zimún» – que lo recite con ellos pues de hecho comió en su compañía a pesar de que no fijó que habría de comer con ellos hasta el final, y por lo tanto pueden sumársele.

Esta entrada fue publicada en Capítulo 05 - La convocatoria para bendecir: el "Zimún". Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *