15) La ingestión del vino

Tras concluir «Birkat Hamazón», quien dirigió el «Zimún» bendice «Boré Prí Haguefen» y bebe del vino. Desde el punto de vista de la norma, a los efectos de cumplir con el precepto de la copa de bendición alcanza con que quien dirigió el zimún ingiera el equivalente a «meló logmav», esto es, la cantidad de vino que llena todo el espacio de la boca cuando una de las mejillas está inflada y equivale a la mayor parte de un «reviít». Empero como no bebió un «reviít» completo se perdió la oportunidad de recitar la bendición final por el vino y por ello es conveniente que beba un «reviít» (volumen equivalente a un huevo y medio, 75 centímetros cúbicos) y después de hacerlo que recite la bendición de «Me´ein Shalosh» (ver Shulján Aruj 190:3).

Si a quien recitó el «Zimún» se le dificulta ingerir el vino en una cantidad de «meló logmav», puede bendecir y probar un poco de este y que uno de los comensales beba en su lugar la cantidad de «meló logmav» (Shulján Aruj Oraj Jaím 190:4). Si algunos de los comensales beben conjuntamente la cantidad de «meló logmav» los juristas debatieron respecto de si cumplieron o no con el precepto de la copa de bendición, y a posteriori nos respaldamos en la actitud más flexible (Shulján Aruj Oraj Jaím 271:14, Mishná Berurá 73, Pninei Halajá Shabat 6:5).

Si bien desde el punto de vista del precepto basta con que uno de los comensales beba de la copa de la bendición «meló logmav», es excelentemente preceptivo que todos beban de este vino, tal como se acostumbra hacer en el Kidush, de modo tal que todos sean socios partícipes en el cumplimiento. Específicamente, es preceptivo que la esposa también beba de la copa sobre la cual se ha recitado la bendición pues esto ayuda a que la misma se extienda a ambos (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 51(B)).

Al igual que en el caso del «Kidush», se debe poner esmero en que el vino de la copa de bendición no esté estropeado. Vino estropeado es aquel del cual ya se bebió. El vino se considera estropeado – pagúm – sólo para una nueva ingestión, esto es, el sobrante del «Kidush» del viernes por la noche es considerado estropeado para el «Kidush» de la mañana de Shabat. Empero el Shabat por la noche, quienes escucharon el «Kidush» pueden beber de la copa, aunque quien lo recitó ya haya bebido de esta. Esto es así porque esa ingestión se considera como continuación de quien recitó el «Kidush», por lo que el vino remanente en la copa no se lo considera estropeado para cumplir con él como precepto. Esta es la práctica habitual de muchos, por efecto de la cual, la mujer bebe de la copa con la que su marido recitó «Kidush». Sin embargo, respecto de los demás comensales y en especial aquellos que no pertenecen al núcleo familiar cercano, no es educado proceder así pues a muchas personas no les gusta beber de un vaso del que ya bebió otra persona previamente. Así se sentenció la halajá final, que una persona no debe dar de beber a su compañero de un vaso del cual él bebió previamente no sea que le provoque rechazo y se avergüence en decirlo. Además, quizás quien bebió primeramente del vaso está enfermo y el segundo al beber se estaría contagiando (Shulján Aruj Oraj Jaím 170:16, Mishná Berurá 37, adelante 12:5).

Por lo tanto, es preferible que quien recita la bendición vierta de su vaso a los demás vasos, empero en un caso así la ingestión de los demás comensales no es una continuación directa de la de quien bendijo, y dado que él ya bebió del vino este pasa a resultar estropeado para los demás comensales y no es digno de ser parte de la copa de bendición. La solución a esto es que quien recita la bendición, al terminar de beber agregue más vino a su copa lo cual hace que el vino pase del status de estropeado al de apto y luego de esa copa que sirva a los demás. Una mejor solución es que una vez recitada la bendición «Boré Prí Haguefen» y antes de comenzar a beber, quien recite vierta de la copa de la bendición a otro vaso del cual habrá de beber; de esa forma el remanente en la copa no se estropea y podrá servir de este a los demás comensales. Si el vino que queda en la copa no es suficiente para todos los que desean beber, podrá agregar más vino de la botella al que ya está en la copa y entonces servir a los vasos de los comensales.

La manera más excelente de proceder es que antes del «Birkat Hamazón» se sirva vino en los vasos de todos los comensales que deseen probar del de la copa de la bendición. No es necesario enjuagar previamente los vasos ni tampoco que cada uno de estos contenga un «reviít» de vino, sino que se sirvan la cantidad que deseen beber posterior al recitado de la bendición, pues en el caso de la copa de bendición lo principal es la copa de quien la recita y sólo en esta se debe tener el recaudo de que esté limpia y contenga un «reviít». Una vez que quien dirige el «Zimún» culmine el «Birkat Hamazón» debe recitar la bendición por el vino, todos responderán «Amén» y beberán de sus respectivos vasos. Esta forma es considerada como la más excelente porque no hay interrupción alguna entre que se escucha la bendición de «Haguefen» y se bebe del vino, y además este no es estropeado en absoluto por parte de la ingestión de quien recita la bendición.

Sin embargo, muchos son los que no ponen hincapié en cuestiones relativas a los modales y dan a beber a todos los comensales de la copa que bebió quien realizó la bendición: quien no siente repulsión por ello bebe de la misma y quienes sienten rechazo se abstienen de beber. Empero la forma más excelente de hacerlo, tanto en el caso del «Kidush» como del «Birkat Hamazón» es cuidar que no haya ningún defecto o desagrado posible respecto del vino de la copa de bendición para que todos puedan cumplir el precepto excelentemente y beber del vino.

Es importante destacar que los comensales cumplen con su deber mediante la bendición sobre el vino de quien dirige el «Zimún» únicamente si tuvieron la intención de que así sea. En cambio, si pensaron que no se les serviría vino y finalmente les trajeron la copa de la bendición o les sirvieron vino, deben recitar la bendición «Boré Prí Haguefen» antes de beberlo (Shulján Aruj 190:5).

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