14) Leyes referentes a la copa de vino para la bendición

Nuestros sabios establecieron que varias bendiciones se reciten con una copa de vino: «Birkat Hamazón», «Birkat HaKidushín» (la bendición de enlace bajo el palio nupcial) y el «Kidush». En cada situación en la que nuestros sabios establecieron que se bendiga con una copa de vino se refieren a un vaso que contenga al menos el equivalente a un «reviít» de esta bebida (Talmud Babilonio Tratado de Shabat 76(B)) que equivale al volumen de un huevo y medio (ver adelante 10:10).

La copa debe estar completa sin defecto o rotura algunos en su borde o en su base. Cuando se carece de una copa entera, a posteriori se puede recitar «Kidush» con una que posee alguna rotura. Empero si esta tiene una rajadura a través de la cual el vino fluye hacia afuera o si esta no contiene un «reviít» de vino no es apta (Shulján Aruj 183:3, Mishná Berurá 11, Shaar Hatziún 14).

Es correcto escoger una copa bonita para el «Kidush». En caso de que se disponga únicamente de un vaso desechable sencillo, a posteriori se puede recitar la bendición con este (Tzitz Eliezer 12:23 Pninei Halajá Shabat 6:6).

Es necesario tener el recaudo de que la copa esté completamente limpia y si se bebió de esta o si se ensució de cualquier otro modo – es menester que se la acondicione lavándola por dentro y enjuagándola por fuera (Shulján Aruj 183:1). A posteriori, cuando resulta difícil enjuagar la copa se la puede limpiar con una servilleta (Mishná Berurá 1).

Si bien desde el punto de vista de la norma alcanza con una copa que tenga capacidad para un «reviít», si esta tiene una capacidad mayor corresponde llenarla de vino pues es honroso para la bendición que sea recitada con una copa que fue llenada abundantemente. Hay quienes acostumbran cumplir la norma con excelencia y llenan la copa hasta el borde de modo tal que resulta claro que durante el recitado de la bendición, quien bendice habrá de volcar algo de vino. Empero se considera de mayor excelencia llenar la copa hasta cerca del borde para que no se derrame vino por parte de quien bendice y esta era la intención de nuestros sabios cuando se refirieron a «una copa colmada de vino» (Turei Zahav 183:4, Shulján Aruj HaRav 4, Mishná Berurá 183:9. Asimismo, queda demostrado de la Guemará en Berajot 52(B) de la explicación de las palabras de los discípulos de Hilel).

Nuestros sabios dijeron que se debe verter agua en el vino para que su ingestión sea agradable, pues en su tiempo el vino era de fuerte sabor («yain jai») y si no se atenuaba con agua su sabor era demasiado vigoroso (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 52(B)). Además, indicaron que se termine de servir la copa con la bendición por la tierra de Israel para de esa forma exteriorizar la alabanza de la tierra cuyos vinos son fuertes (ídem 51(A)). Empero, hoy en día que compramos el vino listo para beber, no es necesario suavizarlo pues antes de ser embotellado su sabor ya estaba acondicionado a la perfección (Ramá 183:2). Quienes detentan la usanza kabalísitica acostumbran a atenuar el vino con un poco de agua durante la bendición por la tierra de Israel (Kaf HaJaím 6).

Se debe servir el vino de la botella en aras del cumplimiento del precepto de la copa de bendición y es bueno hacerlo inmediatamente antes de recitarla (Ramá 183:2, Maguén Abraham 3).

Nuestros sabios dijeron (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 51(A)) que primeramente se tome la copa con ambas manos para de esa forma manifestar el cariño que se tiene por el precepto, y luego cuando se recite el «Zimún» y se bendiga es menester sostenerla únicamente con la mano derecha que es la más importante. Se debe sostener la copa con todos los dedos de modo tal que estos la rodeen, así como también elevar la copa un palmo por sobre la mesa de modo tal que todos los presentes la vean. Quien bendice debe mantener su vista sobre la copa para de esa forma no distraerse. En caso de así necesitarlo, puede mirar en el Sidur, y es bueno que este sea colocado cerca de la copa de modo tal que pueda mirar a ambos al mismo tiempo. Una vez que haya bebido del vino es bueno que también su esposa beba del mismo y de ese modo la bendición se extienda a ambos (Shulján Aruj 183:4).

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