03 – La preparación de alimentos

Dado que el precepto de alegrarnos durante la festividad lo cumplimos por medio de las comidas, en Jol HaMo’ed está permitido realizar toda labor necesaria a los efectos de prepararlas, incluidas labores profesionales (melejet umán) o aquellas que impliquen un gran esfuerzo. Si bien en Yom Tov se permite también realizar labores a los efectos de preparar alimentos, existe una diferencia significativa entre ambos casos: en Yom Tov se permitieron únicamente aquellas labores que una persona acostumbra a realizar en el seno de su hogar, tales como cocinar u hornear; mientras que en Jol HaMo’ed se permitieron todas las labores necesarias para la preparación de alimentos, incluidas aquellas que se llevan a cabo en el campo o en las fábricas. A diferencia de Yom Tov que está permitido realizar labores únicamente para preparar la comida del día, en Jol HaMo’ed está también permitido preparar alimentos para el resto de los días festivos, incluso para el Shabat posterior a la festividad si cae junto al último día de Yom Tov (Shulján Aruj 533:1).

Por lo tanto, en Jol HaMo’ed está permitido recoger o cosechar frutas y verduras, empaquetarlas y transportarlas en camiones rumbo a las tiendas y los mercados. Asimismo, está permitido pagar a los empleados su salario, anotar recibos y todo lo necesario para cumplir con lo indicado por la ley. Se permite también utilizar máquinas avanzadas para cosechar y empacar, porque se autoriza la labor profesional (melejet umán) (Mishná Berurá 530:1). Igualmente, se permite faenar aves y animales, kasherizarlos y transportarlos a las tiendas para su posterior consumo en la festividad.

En Jol HaMo’ed se permite también realizar labores a los efectos de preparar las comidas que se podrían haber llevado a cabo antes de la festividad, ya que los sabios no quisieron de ninguna manera limitar los preparativos para no afectar la alegría festiva (Mishná Berurá 533:1). Dicho esto, a priori, cuando es posible, es mejor preparar los alimentos necesarios en los campos y las fábricas antes de la festividad para que los días de Jol HaMo’ed queden liberados para la alegría festiva.

Cuando se realizan labores con el fin de vender alimentos al público en general o de manera masiva, si se teme que quienes lo vean puedan pensar que son preparativos para después de la festividad, estos deberán realizarse discretamente, para que las personas no pierdan el respeto a la prohibición de la realización de labores en Jol HaMo’ed. Empero, cuando resulta claro que el trabajo se lleva a cabo para los menesteres festivos – no es necesario realizarlo discretamente. Por lo tanto, trabajadores de panaderías, incluidos los empleados encargados de la venta al público, tienen permitido trabajar públicamente pues todos saben que preparan pan fresco para la festividad. Sin embargo, los empleados de las fábricas de conservas y de chocolates, aunque estén preparando alimentos para su consumo durante la festividad, deberán trabajar discretamente, porque para quienes los vean esto no habrá de resultar claro (Shulján Aruj 533:5, 537:15, Levush allí, Shmirat Shabat Kehiljatá 66:13).

Durante Jol HaMo’ed está prohibido realizar una labor destinada a los días comunes posteriores a la festividad. Sin embargo, no es necesario limitarse a preparar solo lo exactamente necesario para la comida festiva, sino que se prepara en abundancia para todos los días de fiesta, y, si quedan sobrantes después de concluida la festividad, – se podrá disfrutar de ellas, a condición de que no sea una triquiñuela en la que uno no simule pretender preparar únicamente para la fiesta cuando en realidad prepara para los días posteriores a esta (Shulján Aruj 533:1).

Un agricultor que cultiva frutas, verduras y granos en sus campos, aunque pueda adquirirlos en la tienda – tendrá permitido tomarse el trabajo de ir a su parcela a cortar lo que desee para su consumo (Shulján Aruj 537:15).

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