17 – La prohibición de esforzarse en el transporte de objetos

Toda acción que implique un esfuerzo ingente y que no sea para la festividad, aunque no implique la realización de una labor, fue prohibido por nuestros sabios que se haga en Jol HaMo’ed en público para que las personas se alegren en la festividad y no la desprecien. Por lo tanto, los sabios prohibieron (ídem Mo’ed Katán 13:1) transportar muebles y objetos de una casa a otra. Cuando se trata de dos casas contiguas de modo tal que no sea necesario atravesar por la vía pública, dado que el traspaso no implica un esfuerzo tan importante y se efectúa discretamente – se permitirá. Otro tanto ocurre cuando hay dos apartamentos en un mismo edificio, se permite pasar muebles y objetos de uno al otro (Shulján Aruj 535:1, Levush 1, Mishná Berurá 6).

Una mudanza completa de un apartamento estará prohibida, aunque sea dentro del mismo edificio, por implicar un gran esfuerzo.

Cuando es necesario transportar objetos para un menester festivo, como en el caso de mesas, sillas y ventiladores para una comida o una cama para los invitados, si resulta que quienes vean la acción van a pensar que se realiza para un menester festivo – estará permitido hacerlo, y si resulta que quienes lo vean habrán de pensar que se trata de un menester de días comunes – como en el caso del transporte de un armario – esto estará prohibido.

A los alumnos que visitan su yeshivá en Jol HaMo’ed con la intención de retornar a sus hogares, les está prohibido aprovechar el viaje para cargar con ellos ropa de cama y libros para ser usados con posterioridad a la festividad. No obstante, si durante Jol HaMo’ed pueden transportar sus objetos a la yeshivá aprovechando el viaje en automóvil de alguien ya que después de la festividad deberán alquilar para ello un vehículo, dado que se trata de una situación que puede generar una pérdida – los alumnos podrán traer consigo sus enseres durante Jol HaMo’ed (Shulján Aruj 538:3).

Además, los sabios prohibieron también traer vestimenta, muebles y utensilios de lo de un profesional que no son necesarios para la festividad porque el transportarlos implica un esfuerzo que no es menester festivo y se teme que quienes lo contemplan pueden pensar que se pidió al profesional que los repare durante la festividad.

Sin embargo, cuando los artículos en cuestión resultan necesarios para la festividad – se los podrá traer de lo del profesional hasta la casa. Por lo tanto, se permite traer sillas para una comida, una manta o frazada para su uso durante la festividad e incluso un refrigerador o un horno para los alimentos festivos (y se permite también llevarlos a reparar, tal como se explicó arriba en la halajá 4).

Los sabios prohibieron sacar basura del patio a un basurero central en Jol HaMo’ed porque se trata de un esfuerzo importante e innecesario. Si la basura se acumuló en el patio al punto que este se tornó sucio, se permitirá sacar la basura al basurero público (Talmud Babilonio Tratado de Pesajim 55(B), Shulján Aruj 535:3). En la actualidad que los patios son pequeños y la basura abundante, es necesario activar el servicio de recolección de residuos durante Jol HaMo’ed por tratarse de una necesidad pública y un menester festivo (adelante 12:9).

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