11 – La prohibición de lavar ropa

Es preceptivo lavar la ropa previo a la festividad, y para que las personas no sean negligentes en ello, los sabios prohibieron lavar ropa en Jol HaMo’ed.  Esto es, a pesar de que según las reglas de la halajá se debería permitir lavar ropa en Jol HaMo’ed si es para vestirla durante la festividad por tratarse de una labor amateur destinada a los menesteres festivos, esto se prohibió para que las personas no pospongan el lavado de ropa para Jol HaMo’ed por estar entonces libres de trabajo, menospreciando así la festividad e ingresando a esta cuando sus ropas están sucias (ídem Mo’ed Katán 14(A), Shulján Aruj 534:1). Por lo tanto, está prohibido lavar camisas, pantalones, vestidos, faldas o polleras, trajes y demás; pero se permite lavar ropa de bebés y niños pequeños que suelen ensuciarse a menudo. Esto se debe a que aunque lave sus ropas antes de la festividad, estas van a volver a ensuciarse, por lo que es mejor lavarlas para que las usen durante los días festivos (tal como se explica en la siguiente halajá).

Se permite quitar una mancha de una prenda de vestir de adultos por medio de agua o quitamanchas, porque las manchas no están incluidas en el decreto rabínico. Sin embargo, mientras se tenga aún una prenda limpia, es mejor vestirla y no limpiar la mancha. En caso de que la prenda que se manchó es la que uno se quiere poner – se permite limpiar la mancha para vestirla en Jol HaMo’ed o en la festividad (ver Shmirat Shabat Kehiljatá 66:72).

Los sabios permitieron a quien tiene solamente una prenda lavarla durante Jol HaMo’ed, pues aunque la lave previo a la festividad, por lógica esta podrá ensuciarse durante los siete días festivos, y los sabios no tuvieron la intención de decretar sobre esta persona que vista ropa sucia en estos días. Por lo tanto, quien tiene una sola camisa que se ensució, o quien tiene un solo vestido que se ensució – podrá lavarlos. Es necesario tener cuidado de lavar la prenda de manera discreta, esto es, con una máquina de lavar doméstica y evitar tenderla afuera.

Por el contrario, quien posee dos prendas, aunque se le ensucien y se lamente por vestirlas, los sabios no le permitieron lavarlas en la festividad, porque estas deberían alcanzar para todos los días festivos. Aunque una de las prendas resulte menos elegante, se considera a la persona como quien posee dos y tendrá prohibido lavar ropa en Jol HaMo’ed. Asimismo, una mujer que posee un vestido completo y por otra parte una pollera o falda y una camisa, se la considera como quien posee dos prendas, y aunque ambas estén un poco manchadas – estará prohibido lavarlas y deberán ser vestidas tal como están.

Quien posee una prenda para Shabat y festividades y otra para los días comunes, si no acostumbra a salir con ropa de días de semana en Shabat, se lo considera como quien posee una sola prenda para Shabat y festividades y en caso de que esta se ensucie podrá lavarla a máquina previo al segundo Yom Tov.

Cuando todas las prendas se ensuciaron mucho, a tal punto que para evitar avergonzarse la persona preferiría no salir de su casa, tendrá permitido lavar una prenda para no tener que quedarse encerrado en su hogar (planchado doméstico se permite, tal como vimos arriba en la halajá 7).

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Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
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