04- El decreto prohibitorio del sjaj hecho de tablas y el ‘sjaj eterno’

Una casa que está techada con tablones no es apta para sucá. Si bien las maderas en cuestión por sí solas podrían ser aptas para sjaj, ya que son de origen vegetal y no absorben impureza, la sucá precisa ser una residencia temporaria, y por ello el techo de una casa permanente no es apto para ser usado en una sucá.

A los efectos de evitar que las personas terminen habitando bajo un techo conformado por tablones, nuestros sabios decretaron que no se teche la sucá con tablas cuyo ancho sea superior a los cuatro palmos (30 cm.), ya que lucen como maderas con las cuales se suele techar (Tratado de Sucá 14(A)). En la actualidad se tiene el recaudo de no techar la sucá con tablas, aunque su ancho sea inferior a los cuatro palmos (Shulján Aruj 629:18, Mishná Berurá 49), ya que para construir techos permanentes se suelen emplear también tablas más angostas (Kol Bo y Hagahot Maimoní). No obstante, según todas las opiniones se permite el uso de tablas cuyo ancho sea inferior a un palmo (7.5 cm.) porque con estas no se suelen construir techos, a condición de que no se empleen clavos o pegamento para fijarlas. En caso de gran necesidad se puede techar la sucá con tablas de un ancho inferior a los dos palmos. Y por supuesto que está permitido colocar una tabla cuyo ancho exceda el palmo para sobre esta colocar el sjaj. Quien desee pintar estas tablas puede hacerlo, ya que el color no afecta la aptitud del sjaj.

En el caso de quien desee hacer de un techo de tablas angostas (‘nesarím’) un sjaj apto, debe desconectarlas de su conexión permanente, alzarlas y volverlas a colocar y entonces, por cuanto que realizó con las tablas una acción que les quita el carácter de techado permanente, el sjaj será apto. Sin embargo, si el ancho de las tablas excediese los cuatro palmos (unos 30 cm.), esta acción no las volverá aptas para sjaj (Rambám, hay quien dice que se desprende de Shulján Aruj 631:9).

Muchos usan el ‘sjaj eterno’[1], esto es, cañas, tablas finas o estrechas unidas entre sí por hilos, semejantes a una esterilla. Hay quienes afirmaron que este producto no es apto para techar la sucá pues al estar las maderas unidas por hilos, parece como si su ancho fuese superior a los cuatro palmos, lo cual iría contra el decreto que prohíbe hacer un sjaj de tablas por asemejarse a un techo permanente. Sin embargo, en la práctica, no se acostumbró a tomar en consideración esta postura ya que la conexión entre las maderas es holgada y flexible y dista de asemejarse a las tablas empleadas para techar una casa.


[1]. Nombre comercial israelí (Sjaj Lanetzaj) de las esterillas que se pueden usar por muchos años para techar la sucá.

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Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
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