14) Que crea criaturas peculiares («Meshané HaBriot»)

Este mundo no es perfecto, contiene diferentes cataclismos naturales tales como terremotos, sequías, frío y calor. Tampoco el ser humano es perfecto, a veces nace alguien con una discapacidad que la torna sumamente diferente al común de las personas, lo cual resulta muy doloroso. A pesar de ello debemos reforzarnos en nuestra fe y saber que HaShem es quien creó este mundo con carencias para que tengamos que superar dificultades y de esa manera podamos revelar fuerzas ocultas en nuestro interior y seamos así socios en la reparación del mundo. Por ello, cuando ocurre una desgracia cuyo motivo o significado no comprendemos se nos ordenó que recitemos la bendición «Dayán HaEmet» («Bendito …el Juez Verdadero»). Asimismo, si bien no sabemos por qué existen malformaciones o discapacidades en el mundo debemos creer que el Creador Omnisciente dirige Su mundo correctamente y por ello nuestros sabios establecieron que al ver una persona diferente bendigamos: «Baruj Atá Ad-onai Eloh-einu Melej Haolám Meshané Habriot» («Bendito eres Tú HaShem… que crea criaturas peculiares»).

Se bendice solamente en caso de que se trate de una diferencia excepcional, por ejemplo: quien nace sin manos o piernas, o si por su elevada estatura no logra pararse erguido y su postura es encorvada, o en el caso de una persona enana, o si todos sus cabellos están adheridos entre sí, en el caso de mellizos siameses que están unidos desde su nacimiento, o si las manos son demasiado cortas respecto al tamaño del cuerpo, etc.  Asimismo, se bendice por un animal que nació con algún defecto sumamente peculiar. Por cada tipo de diferencia se bendice separadamente. Empero, si se contemplan al mismo tiempo dos personas sumamente peculiares alcanza con una sola bendición para los dos.

También a este respecto los juristas debatieron si se debe volver a bendecir pasados los treinta días por la misma rareza, ya que la regla indica que en caso de duda respecto del recitado de una bendición se adopta la opinión más flexible («safek berajot lehakel») – por lo que se bendice por cada tipo de rareza una sola vez.

Es necesario ser cuidadosos de no ofender a quien detenta la malformación al recitar la bendición. En cualquier circunstancia en la que surja la posibilidad que la persona diferente se ofenda se debe bendecir discretamente. Y si aún así es posible que la persona con la malformación se ofenda, es mejor no bendecir, puesto que la prohibición de ofender y afectar emocionalmente a un ser humano y más aún a una persona que ya adolece de una afección y sufre por ella, es más grave que el deber de recitar este tipo de bendiciones.

Quien a raíz de un accidente o una enfermedad adquiere un aspecto diferente, al verlo no se bendice «Meshané Habriot», empero al verlo por primera vez se habrá de recitar «Baruj Atá Ad-onai Eloh-einu Melej Haolám Dayán HaEmet». Esto es así a condición de que quien lo observa realmente le acompaña el sentimiento.

Índice de halajot en el capítulo

Índice de capítulos

Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
Ordenar ahora