05 – Los ropajes del Cohen Gadol (Sumo Sacerdote) en Yom Kipur.

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Los sacrificios de Tamid (permanentes) y de Musaf (suplementarios) los ofrendaba el Cohen Gadol vestido con sus ocho ropajes habituales, tal como en los días comunes y los festivos. Por lo tanto, en esas ocasiones vestía: túnica (“kutonet”), pantalones, turbante y cinturón, pectoral (“joshen”), chaleco (efod), capa (“meil”) y corona (“tzitz”). La túnica, los pantalones y el turbante eran de color blanco, y el resto de las prendas eran de diferentes colores y en algunas se mezclaba con hilo dorado. En cada uno de los hilos del chaleco y del pectoral que eran de color celeste, púrpura (bordó), carmesí (naranja), lino (blanco) estaba también enhebrado un hilo de oro (Shemot-Éxodo 28:6 y Rashí allí). Las campanillas de la capa, al igual que la corona sobre la frente, las cadenas y los anillos del pectoral y del chaleco eran de oro. Las gemas del pectoral estaban engarzadas con oro (Shemot cap. 28). De esa manera los ropajes del Cohen Gadol contaban con una riqueza de matices cromáticos esplendorosos que expresaban la expansión de la santidad en el mundo en todos sus aspectos. Cada prenda expresaba una idea particular y expiaba por el pecado asociado a ese principio (arriba inciso 3). Por lo tanto, si al Cohen Gadol le faltaba aunque sólo fuese un ropaje, su labor quedaba sin efecto pues la integridad de su presencia se veía alterada.

Sin embargo, las labores que el Cohen Gadol debía realizar en el Día de Yom HaKipurim ingresando en el Kodesh HaKodashim requerían que vistiera únicamente cuatro vestiduras, tal como está escrito (Vaikrá 16:3-4): “Con esto vendrá Aharón al santuario… vestirá únicamente la túnica sagrada de lino, y se pondrá sobre sus carnes un pantalón de lino, se ceñirá un cinturón de lino y se cubrirá la cabeza con un turbante de lino. Son vestidos sagrados”. Si confeccionaba sus vestimentas con hilo dorado su labor quedaba sin efecto. Esto obedece a que en la labor sagrada de Yom Kipur, el Cohen Gadol debía elevarse completamente por encima de las cuestiones mundanales. Si bien la variedad de matices en este mundo es positiva, esta se ve acompañada de carencias y pecados, y para poder expiarlos era  menester que el Cohen Gadol se elevase al grado de la unicidad simple que se encuentra allende de la multiplicidad de matices en este mundo y se insinuaba en el color blanco (Maharal de Praga Gvurot Hashem cap. 51, Netiv Hatorá cap. 10).

Respecto de esto dijeron nuestros sabios (Talmud Babilonio Tratado de Rosh Hashaná 26(A)): “¿Por qué el Cohen Gadol no ingresaba con indumentaria de oro al Kodesh HaKodashim para realizar su labor? Porque el fiscal -´el acusador´- no se transforma en defensor”. El oro es el más esplendoroso de los metales y por ello los artefactos del Templo fueron hechos con él, a los efectos de revelar el esplendor de la santidad en este mundo. Sin embargo, conjuntamente con su esplendor, el oro es el causante del pecado de la persecución desmedida de la fortuna y los placeres. Por esta razón, nos recuerda también el pecado del becerro de oro del cual dijeron nuestros sabios que fue ocasionado por la abundancia de oro y tesoros que se llevaron nuestros antepasados de la tierra de Egipto, la cual los hizo ir en pos de un ídolo material y adorarle (ídem Tratado de Berajot 32(A)). Por ello, cuando el Cohen Hagadol ingresaba al Kodesh Kodashim para purificar la integridad de la fe a causa de las impurezas que se le adhirieron, debía hacerlo quitándose sus ropajes de oro y vistiendo de blanco.

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