12 – Los dos chivos.

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Tras haber profundizado un poco en el significado de la expiación mediante la aspersión de sangre, es menester volver a explicar la cuestión de los dos chivos mediante el análisis de los versículos relevantes, ya que la principal expiación de Kipur tiene lugar por su intermedio. Tal como está escrito (Vaikrá 16:5): “Y de la congregación de los hijos de Israel tomará dos chivos por ofrenda expiatoria…” Sobre esto dijeron nuestros sabios: “los dos chivos son mencionados conjuntamente a los efectos de enseñarnos que deben verse iguales de aspecto, tamaño y valor económico” (Talmud Babilonio Tratado de Shvuot 13(B)). Solamente el sorteo determina cuál ha de ser ofrendado a HaShem y cuál ha de ser arrojado al Azazel. El sorteo tiene de particular que pone de relieve a la Providencia Divina.

A los efectos de que el Cohen Gadol pueda efectuar el sorteo debe primeramente purificarse. Por ello, colocaba sus manos sobre el buey que habría de ofrendar como su expiación de “jatat” y confesaba sobre este sus trasgresiones y las de su mujer. Posteriormente, “tomará los dos chivos y los presentará ante el Eterno a la entrada del tabernáculo y echará suertes sobre ellos pues uno será para el Eterno y el otro para Azazel. Y ofrecerá Aharón el chivo que le haya tocado en suerte al Eterno y lo traerá por ofrenda expiatoria (por lo que debe ubicarlo en el sitio donde se sacrificaban las ofrendas de “jatat”). Pero el chivo que toque en suerte al Azazel será presentado vivo al Eterno para expiar  con él y enviarlo a Azazel, en el desierto” (Vaikrá 16:7-10).

Luego, el Cohen iba nuevamente donde su buey expiatorio, colocaba sus manos sobre la cabeza del animal y confesaba los pecados de sus hermanos los cohanim, tras lo cual lo degollaba y asperjaba su sangre en el Kodesh Hakodashim. Empero, a los efectos de poder ingresar a este santo recinto debía primeramente quemar allí incienso a los efectos de revelar la conexión del pacto existente entre HaShem y el pueblo de Israel. Tras la quema del incienso asperjaba de la sangre del buey en el Kodesh Hakodashim. Acto seguido retornaba al chivo sorteado para ser ofrendado a D´s, lo degollaba y asperjaba su sangre en el Kodesh Hakodashim para así expiar por las impurezas del accionar en el Templo, tal como está escrito (ídem 15-19): “Luego sacrificará al chivo de la expiación que es del pueblo y traerá su sangre detrás del velo y hará aspersiones como hizo con la sangre del buey y rociará el propiciatorio (una vez sobre la tapa del Arca del Pacto) y delante de él (siete veces abajo). Y purificará el lugar santo de las impurezas de los hijos de Israel y de sus pecados. Y así hará al tabernáculo que está con ellos en medio de sus impurezas (mediante la aspersión sobre la cortina que separa el Kodesh Kodashim del resto del Templo). Mas ninguna persona deberá hallarse en la Tienda de Reunión, desde que él entre para expiar en el Santuario, hasta su salida. Y saldrá al altar que está ante el Eterno (el de la quema de incienso) y hará expiación por el altar, y tomará sangre del buey y del chivo y rociará con ella los cuernos (esquinas) del altar. Y rociará la sangre con su dedo índice siete veces y así quedará el altar purificado de las impurezas de los hijos de Israel”

Una vez que el Cohen Gadol completaba la expiación por las impurezas en el accionar del Templo, se revelaba el alma del pueblo de Israel en la plenitud de su pureza y quedaba claro que todos los pecados que se adhirieron fueron efecto de influencias exteriores de la inclinación al mal, y por lo tanto el Cohen Gadol podía confesarlos en representación de toda la nación para así retirarlos y colocarlos sobre la cabeza del chivo para enviarlo posteriormente al desierto.

Sobre esto está escrito (ídem 20-22):

Cuando haya concluido de expiar el Santuario, la Tienda de Reunión y el altar, acercará el macho cabrío que está vivo. Y apoyará Aharón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío que está vivo y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus transgresiones y todos sus errores; y los transferirá sobre la cabeza del macho cabrío y lo enviará -por medio de un hombre ya designado- al desierto. Llevará el macho cabrío sobre sí todas sus iniquidades hasta un paraje deshabitado, y soltará el macho cabrío en el desierto.”

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