04- La temperatura a la que la mano retrocede («Yad soledet bó«).

https://ph.yhb.org.il/es/01-10-04/

Un concepto básico de las leyes de Shabat es el de «calor intolerable para la mano», que según los sabios es la temperatura mínima que puede cocinar un alimento. La duda que surge es a qué temperatura exactamente se referían nuestros sabios, esto es, una temperatura que permite a la mano tocar  por unos segundos en cuyo caso equivaldría a 71 grados Celsius, o una temperatura de unos 45 grados Celsius que permite a la mano posarse por unos minutos, empero habrá de resultarle molesta y a la postre impulsará a retirarla.

Según la opinión de muchos juristas, por cuanto que la cuestión permanece en duda, es necesario definir en todas las medidas de un modo más riguroso. Por  lo tanto, se ha de considerar la temperatura de 45 grados Celsius como capaz de cocinar, y por consiguiente no se debe colocar en Shabat un alimento crudo en una olla a esa temperatura o más. Asimismo no se debe colocar un alimento crudo junto al fuego en un sitio en el cual pueda llegar a una temperatura de 45 grados Celsius o más (Shmirat Shabat Kehiljatá 1:1).

Esta definición se aplica también para la cocción del agua. La prohibición de cocinar agua  se define como hacer pasar al líquido de una temperatura tolerable para la mano a otra intolerable para la misma. Empero si el agua ya está a una temperatura intolerable para la mano se le puede seguir aumentando la temperatura de acuerdo a la regla de que «no hay cocción después de la cocción».  Asimismo, se permite colocar agua  cerca de la «plata» si se sabe que aunque permanezca allí un día entero no habrá de llegar a una temperatura intolerable para la mano.

Por lo tanto, en la práctica, es menester tener cuidado de no calentar agua entre los 45 y los 71 grados Celsius dado que no sabemos a ciencia cierta cuál es exactamente la temperatura intolerable para la mano. Por lo que, cada calentamiento de agua en esa franja de temperaturas conlleva el temor de que se está calentando el líquido a una temperatura excesiva. Empero está permitido calentar agua fuera de esta franja de temperaturas, por ejemplo, si está a más de 71 grados Celsius se la puede colocar en un sitio donde se caliente aún más puesto que «no hay cocción después de la cocción». Asimismo, se puede poner a calentar agua fría en un sitio en el cual ésta llegue como máximo a 44 grados Celsius, puesto que llevar el agua a esa temperatura no se considera cocción.

Existe otro método para definir la temperatura intolerable para la mano: todo alimento sólido o líquido que la mayoría de las personas acostumbra a ingerirlo de un bocado, se considera que está a una temperatura tolerable para la mano. Empero, si la mayoría de las personas no lo puede ingerir de una vez, esto es señal de que la temperatura es intolerable para la mano y se lo considera cocido – por lo que se lo puede seguir calentando (Ben Ish Jai 302 Bó 5, Maharsham I 197, Iabía Omer III 24:4-6). En caso de necesidad se puede recurrir a este método.

A los efectos de restringir el tema, los sabios prohibieron colocar agua en un sitio en el cual pueda llegar a una temperatura intolerable para la mano. Y aunque se coloque a una persona que vigile que el agua no pase de la temperatura permitida, temieron que ésta pueda distraerse y alcance la temperatura en cuestión y a la postre se trasgreda la prohibición sabática de no cocinar. Sin embargo se puede colocar agua en un sitio no tan caliente en el cual aunque ésta permanezca un tiempo prolongado no ha de llegar a una temperatura intolerable para la mano (Shulján Aruj 318:14).

Esta entrada fue publicada en 10. Cocinar.. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *