14- Introducción a la regla general de cómo colocar una olla sobre el fuego en vísperas de Shabat («Shehiá» ‘שהייה’).

En los incisos anteriores vimos el marco normativo que define la labor de cocinar que la Torá prohíbe en Shabat, y ahora es menester explicar las dos prohibiciones rabínicas de a) no dejar sobre el fuego en vísperas de Shabat alimentos que no están del todo cocidos y b) no realizar en Shabat ninguna labor que exteriormente se vea como cocinar. Comencemos por la primera.

En términos generales las prohibiciones sabáticas entran en efecto al comenzar el Shabat por lo que según la Torá y poco antes de su inicio, podríamos colocar sobre el fuego ollas con alimentos crudos para que se cocinen durante el sábado. Mas nuestros sabios temieron que en virtud del deseo de que los alimentos estén prontos para la cena del viernes, ya entrado el sagrado día, las personas manipulen el fuego o las brasas para aumentar el calor, y de esa forma trasgredan la prohibiciones de encender fuego y cocinar. Los sabios reforzaron su postura y además decretaron que en caso de que se haya trasgredido su primera prohibición y la olla conteniendo un guisado que no estaba pronto se haya quedado sobre el fuego una vez entrado el sábado, no se podrá disfrutar del mismo en Shabat.

En el pasado se cocinaba en una especie de horno («kirá«) que en su piso tenía brasas ardientes; los sabios de la época temieron que las personas removiesen las brasas para acelerar la cocción. Hoy día en que se cocina hornos o cocinas a gas o eléctricos, tambiénse teme que las personas quieran incrementar la intensidad del calor y trasgredan las prohibiciones sabáticas de la Torá de encender fuego y cocinar.

Y aunque al entrar Shabat las cocinas u hornos estén ya encendidos a la máxima temperatura posible de modo tal que sea imposible intensificarla, no se puede dejar en ellos alimentos que no están del todo cocidos, pues los sabios no condicionaron su decreto a la temperatura del horno. Además, se teme: a) que alguien disminuya la temperatura del horno o la cocina y luego la vuelva a aumentar; b) mientras se tiene sobre un fuego no cubierto un guisado que no está listo se teme que se pueda trasgredir de diversas maneras la prohibición de cocinar, como por ejemplo, que revuelvan el contenido de la olla o la cubran para aumentar su temperatura.

Se permite dejar una olla sobre el fuego  o dentro del horno en la víspera de Shabat de dos maneras: a) cuando el guisado ya está apto para ser ingerido de modo tal que se carece de incentivo alguno para profanar el Shabat aumentando la intensidad del fuego; b) cuando el guisado no está aún apto para ser ingerido, se lo puede colocar sobre un fuego cubierto como es el caso de la «plata» de Shabat que utilizamos actualmente. En los días de los sabios talmúdicos, se quitaban las brasas del horno o se cubrían con cenizas que menguaban su temperatura. En los siguientes incisos volveremos a ocuparnos de estas dos maneras de permitir dejar la comida sobre el fuego. Los denominaremos de aquí en más «los dos permisos».

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