13. El permiso de posponer el embarazo por un año

En el pasado, la mayoría de las mujeres solía amamantar durante dos años y casi siempre el amamantamiento evitaba la ovulación y el ciclo menstrual, por lo que estas no quedaban embarazadas durante la lactancia. De este modo se generaba una distancia de unos dos años entre el parto y el siguiente embarazo. Hoy en día la realidad cambió en dos aspectos: primeramente el lapso de amamantamiento se redujo a medio año e incluso menos que esto en virtud de que numerosas mujeres salieron al mercado laboral, a la tensión creciente que envuelve nuestras vidas y el desarrollo de sustitutos razonables a la leche materna. En segundo lugar, en muchas mujeres el amamantamiento no suspende ni la ovulación ni el ciclo menstrual por lo que pueden quedar embarazadas durante ese periodo.

Por lo tanto, si la pareja cumple con el precepto de Oná de modo regular, muchas mujeres habrán de quedar embarazadas pocos meses después de haber dado a luz, siendo esto más probable en el seno de aquellas que no dan pecho a sus bebés o lo hacen de modo parcial. Surge la pregunta de si se puede emplear métodos anticonceptivos para así poder cumplir con el precepto de Oná, sin por ello causar un embarazo suplementario durante el primer año posterior al parto.

Hay rabinos que tienden a adoptar una actitud más estricta en cuanto a no evitar un embarazo de no mediar una gran necesidad derivada de la debilidad tanto física como anímica de la reciente parturienta, ya que en su opinión el precepto de procrear demanda dar a luz el mayor número posible de niños y no evitar embarazos. Sin embargo, la halajá es de acuerdo a la mayoría de los juristas que consideran que en caso de necesidad es posible evitar un embarazo mediante métodos halájicamente aptos (se explicará en las halajot 17-19). Dado que la experiencia demuestra que desde el punto de vista de la salud tanto síquica como física es recomendable para la mayoría de las mujeres hacer una pausa de entre nueve meses y un año entre un parto y el siguiente embarazo, todas las mujeres tienen permitido, a priori, utilizar métodos anticonceptivos. Asimismo, tras la  pérdida de un embarazo, en caso de necesidad se puede evitar el embarazo por unos meses de acuerdo con las indicaciones de un médico temeroso del cielo.

Esta entrada fue publicada en 05. "Creced y multiplicaos" ("Prú Urbú"). Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *