02. Los preparativos para el Seder

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Tal como ya vimos, uno de los temas centrales de la noche del Seder es la transmisión de la tradición de la salida de Egipto a los hijos y a las hijas. A los efectos de mantener a los niños pequeños despiertos modificamos en esa noche muchas prácticas para así despertar su curiosidad: remojamos la verdura dos veces, abluimos nuestras manos dos veces y tras simular comenzar la cena festiva, la interrumpimos para dar inicio a la lectura de la Hagadá. Además, los preceptos de ingerir matzá y beber cuatro copas de vino recostados despierta naturalmente en los más pequeños la pregunta de «¿en qué se diferencia esta noche a las demás noches?» («má nishtaná»).

En ese orden de cosas, nuestros sabios indicaron que al inicio del Seder se les reparta a los niños nueces y dulces o golosinas para que perciban otra diferencia más y pregunten «¿en qué se diferencia esta noche a las demás noches?» (Shulján Aruj 472:16). Es bueno repartirles dulces pequeños durante todo el Seder para mantenerlos despiertos, atentos y contentos.

Antes de la fiesta se procura comprar a los niños y a los miembros de la familia ropa nueva para alegrarlos. El precepto de la alegría corresponde a las tres fiestas de peregrinación («Shalosh Haregalim») por lo que antes de cada una de estas se le debe comprar a la mujer e hijas tanto ropa como alhajas nuevas, repartir nueces y golosinas a los niños pequeños y alegrar a los hombres con carne y vino (Shulján Aruj 529:2-3). Sin embargo, antes de Pesaj se hace un mayor hincapié en la adquisición de ropa nueva pues al vestirla se genera una emoción especial de cara al Seder.

Es correcto preparar la mesa al atardecer, colocar la keará, los platos y los cubiertos para que cuando se regrese de la sinagoga se pueda comenzar de inmediato con el kidush, sin perder el tiempo precioso en el cual los pequeños aún están despiertos y pueden participar de la lectura de la Hagadá, comer matzá y beber las copas de vino. De todas maneras, no se debe adelantar el recitado del kidush antes de la salida de las estrellas, pues este debe realizarse cuando se puede ya ingerir matzá y esto es en la noche del quince de Nisán. Además, la del kidush es la primera de las cuatro copas de vino y estas deben ser bebidas por la noche (Shulján Aruj 472:1, Mishná Berurá 4).

Al preparar la mesa se deben colocar sillas confortables sobre las que sea posible recostarse. A priori, se debe colocar sobre la mesa los utensilios más bonitos, y si bien durante la semana es correcto limitar un poco el estándar de los utensilios empleados en recuerdo de la destrucción del Templo, en Shabat y en días festivos no se limita (Shulján Aruj 560:2, Mishná Berurá 5). En la noche del Seder es preceptivo dignificar la mesa colocando los mejores y más bonitos menajes ya que esta es otra de las expresiones de libertad y alegría (Shulján Aruj 472:2, Mishná Berurá 6).

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