25. El tiempo que demora ingerir ´un pan´ – «zmán ajilat perás»

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Tras haber estudiado que para cumplir con el deber de ingerir matzá es necesario consumir una cantidad equivalente a un «kezait», que es la medida general para ingestión en todos los preceptos de la Torá, corresponde puntualizar que para que se considere a la ingestión como una unidad debe efectuarse en el lapso que lleva comer media hogaza de pan («zman ajilat perás»). Empero, quien ingiere el equivalente a medio «kezait» y luego tras diez minutos ingiere otra vez esa cantidad – se considera como si comió únicamente medio «kezait» y no cumplió con el precepto (Shulján Aruj 475:6).

«Perás» significa medio o mitad en el idioma arameo, y se refiere a media hogaza de pan. En el pasado se acostumbraba hornear una hogaza de pan que alcanzaba para el consumo de una persona en un día, y como se solía comer dos comidas diarias resulta que «perás» es la medida de pan que se ingería en una comida, o sea media hogaza.

En virtud de los avatares del exilio los juristas debatieron respecto de la medida del «perás»: según la opinión de Maimónides equivale al volumen de tres huevos y según la opinión de Rashí equivale a cuatro. Algunos de los mayores eruditos de las últimas generaciones intentaron elucidar cuánto tiempo lleva comer el equivalente a un «perás» y se expresaron numerosas ideas: hay quienes sostienen que son nueve minutos (Jatam Sofer), otros opinan que son siete minutos y medio (Aruj Laner), otros dicen que son siete minutos, seis o cinco, y hay quienes consideran que son cuatro minutos (Rav Jaim Naé y Kaf HaJaím).

Empero todo esto es a posteriori, pues a priori, la matzá debe ingerirse de manera continua, y quien así lo hace sin duda que cumple con el precepto. No es necesario observar el reloj mientras se ingiere la matzá, pues toda persona que lo hace sin interrupciones especiales, con seguridad que alcanza a comer un «kezait» en el lapso de «zmán ajilat perás». Incluso en el caso de quien acostumbra comer con lentitud, es claro que si no interrumpió la ingestión por alguna distracción seguramente alcanzó a comer un «kezait» en el lapso de «zmán ajilat perás». Esto se debe a que un «perás» es unas ocho o nueve veces mayor que un «kezait» y, por lo tanto, no es lógico que quien ingiere un «kezait» de forma continua no alcance a hacerlo en el lapso que demora comer una cantidad ocho o nueve veces mayor.

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